El exgeneral del Ejército Juan José Zúñiga difundió una carta desde el penal de El Abra, en Cochabamba. Zúñiga celebró la aprehensión del expresidente Luis Arce dentro del caso Fondo Indígena y le dijo: “Bienvenido a las cárceles del pueblo”, informó la agencia Urgente.bo.
“Hoy, desde la soledad de mi celda, me detengo un momento para recordar que fue un MIÉRCOLES, exactamente como este, cuando nuestro verdugo decidió encarcelarnos. Fue un día oscuro para Bolivia: un gobernante cegado por el poder, Luis Arce Catacora, decidió encarcelarnos sin pruebas, sin el debido proceso, arrancarnos de nuestras familias y condenar a nuestros hijos al dolor más injusto”, dice la misiva en el inicio.
Zúñiga —detenido por el intento de golpe de Estado del 26 de junio de 2024— afirmó que “el mismo que nos quitó la libertad, que ordenó perseguir a militares, soldados de la patria, que sembró miedo entre el pueblo y que entregó los recursos de la nación, el que se creía dueño de Bolivia, hoy conoce el frío de las rejas, el silencio del encierro y el peso de la justicia. Desde este encierro escucho aún el llanto de tantas familias. Escucho el dolor de las esposas, de los padres, de los niños que vieron cómo se llevaban a sus seres queridos solo por cumplir con su deber. Y ¡hoy! ese mismo verdugo empieza a sentir una mínima parte del sufrimiento que él mismo sembró en la patria”.
El exgeneral le dio la bienvenida a Arce. “Bienvenido a las cárceles del pueblo, señor Luis Arce Catacora. Aquí, donde no existe poder que lo proteja. Aquí, donde no hay discurso que lo salve. Aquí, donde uno se enfrenta consigo mismo, sin escoltas, sin poder, sin privilegios. Aquí, donde la noche no cubre culpas y el amanecer obliga a mirar la verdad de frente. Y es aquí, señor Arce Catacora, donde empiezan las cuentas que la vida inevitablemente cobra”.
En su misiva, el exgeneral sostuvo que la captura de Arce marca el inicio de un proceso de rendición de cuentas y pidió que también sean investigados los colaboradores cercanos del exmandatario: Eduardo del Castillo, María Nela Prada, Jhonny Aguilera, Edmundo Novillo, Armin Dorgathen, además de los asesores Hugo Moldiz y Fernando Rodríguez.
“Pero no basta. Bolivia espera que también enfrenten a la justicia quienes fueron su brazo ejecutor: los ministros que se creyeron dueños del país, aquellos que utilizaron el Estado como su botín; Eduardo Del Castillo, Marianela Prada, Aguilera, Novillo, Dorgathen y el ideólogo oscuro Hugo Moldiz junto con su operador Fernando Rodríguez. Todos ellos deben responder por el daño causado a la nación, por el jefe contra los soldados, por transformar el Estado en una maquinaria de venganza política”.
Zúñiga cerró mencionando que “Mi lucha no es personal. Mi lucha es por la patria, por el pueblo, por la bandera que juré defensor, por las Fuerzas Armadas que jamás deben arrodillarse ante ningún tirano”.
