Un grupo clínico del Hospital Vithas Medimar de Alicante, dirigido por el neurólogo Francisco Mira Berenguer, Premio Nacional de Medicina en Neurología, está desarrollando una línea de investigación centrada en el uso de técnicas de estimulación cerebral no invasiva para frenar el avance de la demencia.
El estudio, realizado con pacientes reales y liderado en España por este equipo, analiza principalmente la eficacia de la estimulación magnética transcraneal (TMS) y la estimulación transcraneal por corriente directa (TDCS)según explicó el especialista en una entrevista con Europa Press Salud Infosalus.
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La demencia se caracteriza por un daño progresivo de las neuronas.lo que provoca la pérdida de conexiones cerebrales y un deterioro gradual de funciones como la memoria, el lenguaje, el juicio o el control emocional.
Con el paso del tiempo, estas alteraciones afectan a la autonomía personal y dificultan la realización de actividades cotidianasen un proceso que hasta ahora se considera irreversible.
La investigación se realiza con pacientes reales tratados durante un seguimiento de hasta 4 años. Foto:iStock
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Resultados clínicos en pacientes con demencia
Los datos obtenidos por el equipo muestran que el 24% de los pacientes no responde a la TMS, mientras que el 76% logra mantener estable su enfermedad o incluso experimentar una mejoría tras cuatro años de tratamiento. “No son pocos los que hemos demostrado cuya enfermedad no está avanzando, y con demostraciones también a nivel del PET-TAC cerebral. Esto nos dice que estamos consiguiendo luchar contra lo inevitable, que es estabilizar la enfermedad”, señala Mira.
Entre los casos observados, el neurólogo destaca el de un paciente con demencia que, tras el tratamiento, pudo volver a conducir. Aun así, subraya que la técnica no es universalmente eficaz, aunque sí muestra resultados positivos en la mayoría de los pacientes tratados. “Hasta el momento, en nuestro grupo de pacientes tratados, y muchos en su cuarto año, el 76% está como mínimo igual, que es mucho, porque una demencia es neurodegenerativa y empeora con el tiempo”, afirma.
El especialista aclara que la TMS no debe plantearse como una terapia única inicial, salvo en situaciones de contraindicación farmacológica. “Es una buena herramienta coadyuvante que no debe competir en criterios de exclusión. Si el paciente la tolera bien, por ejemplo, también puede emplearse para potenciar el efecto de los tratamientos convencionales. Si el paciente no ha obtenido respuesta con otros tratamientos, sí puede probarlo en exclusividad porque se han agotado las otras vías”, explica.
El 76% de los pacientes mantiene estable su enfermedad o presenta mejoría tras estimulación cerebral. Foto:iStock
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Cómo actuar las técnicas de neuromodulación.
Según Mira, la actividad cerebral se basa en señales eléctricas, por lo que la aplicación de estímulos externos permite modular el funcionamiento neuronal, ya sea aumentando o disminuyendo su actividad. En este campo, la TMS y la TDCS son actualmente las técnicas más desarrolladas, aunque también se investigan otras opciones como los ultrasonidos (TUC) o la estimulación por luz.. “La onda luminosa, en función de la longitud de onda, puede penetrar, más o menos, en los tejidos; de manera que cuando usamos longitudes de onda cercanas al infrarrojo funciona muy bien la fotobiomodulación”, indica.
La TMS es la técnica con mayor número de indicaciones en la actualidad. “La primera máquina de TMS fue creada en 1985, y sus primeras indicaciones se dieron en 2008 en Estados Unidos. Se utiliza principalmente para el tratamiento de pacientes con depresión resistente a tratamientos farmacológicos; pero también para personas que no toleran ningún fármaco; personas que no quieren tomar ningún fármaco; o como potenciador de la respuesta de los fármacos”, detalla el neurólogo.
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Además, se emplea en casos de ansiedad refractaria, trastorno de estrés postraumático, trastorno obsesivo compulsivo, algunos síntomas de esquizofrenia, adicciones y diversas patologías neurológicas, como dolor crónico, rehabilitación post-ictus, esclerosis múltiple, Covid persistente, migraña y cefaleas resistentes, además de la demencia. En relación con esta última, Mira reconoce: “También puede estar indicado en tratamientos de demencia. No está reconocido, pero sí se está investigando mucho en ello”.
Sobre la seguridad del procedimiento, lo define como “súper seguro”, con efectos adversos generalmente leves y temporales. “Son transitorios”, señala, refiriéndose a mareos o dolor de cabeza, aunque advierte que existe una probabilidad muy baja, de “1 entre 100.000”, de sufrir crisis convulsivas, motivo por el que está contraindicada en personas con epilepsia.
La técnica principal es la estimulación magnética transcraneal, un método no invasivo y seguro. Foto:iStock
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TDCS y tratamientos combinados
La TDCS, aplicada mediante un gorro que transmite corrientes eléctricas, comparte indicaciones clínicas con la TMS. En España, el uso domiciliario está autorizado para la fibromialgia, “donde funciona muy bien”, así como para dolor crónico, rehabilitación cognitiva post-ictus y depresión. “Una de sus principales ventajas es que existe la autorización de empleo desde casa a través de dispositivos portátiles. Por ejemplo, se puede emplear al mismo tiempo que durante una sesión de rehabilitación, de fisioterapia, tras un ictus”, explica Mira.
Esta técnica puede provocar un leve enrojecimiento cutáneo o cefaleas transitorias, efectos que, según el especialista, “con una crema se solventa”. Además, destaca que “en el TDCS la probabilidad de convulsiones es todavía más baja que en la TMS”.
Ambas técnicas pueden combinarse en programas terapéuticos que incluyen fases intensivas en el hospital y mantenimiento en el domicilio. “Se trata de procedimientos que pueden apoyar y potenciar otras vías terapéuticas. No pueden ser un tratamiento único de entrada, pero en caso de contraindicación de fármacos es lo primero a utilizar”, remarca el neurólogo. En enfermedades neurodegenerativas, añade, la continuidad del tratamiento es clave: “Si hablamos de enfermedades neurodegenerativas hay que mantenerlas porque si no el cerebro está enfermo y vuelve a su modo de funcionamiento anómalo y hay que mantener”.
Prensa Europa
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en la información publicada por Europa Press, y contó con la revisión de la periodista y un editor.
