El pasado septiembre Ramón Pellicer se despidió emocionado del ‘Telenotícies’ de TV3 Después de 23 años. Ya avisó entonces: “Ahora asumiremos otras responsabilidades”, recalcó, dejando claro que, a sus recién estrenados 65 años (los cumplió este mismo martes), no piensa en jubilarse. Este domingo 14 de diciembre es el presentador de ‘La Marató’ de 3Cat, dedicada al cáncer, y en 2026 se pondrá al frente de dos programas en la cadena pública catalana.
–‘La Marató’ no es un programa fácil. Hay que estar muy implicado porque son muchas horas de directo, más de 17.
Por suerte tuve la oportunidad de afrontar ya uno de estos retos en 2004, con una ‘Marató’ también dedicada al cáncer, que fue la primera que hicimos con un solo presentador. Tengo ese bagaje y no sé si me ayuda o más bien lo contrario, porque fueron muchas horas, como lo serán ahora, con una carga emocional muy potente, haciendo muchas entrevistas, poniéndote en la piel de mucha gente. Después, todo eso puede pasar factura emocional. Ahora intento tener ese aspecto controlado, porque cuando entrevistas según a quién no te puedes distanciar: debes estar cerca, es lo que te pide el cuerpo y te sale de forma natural. Eso es lo que ahora me preocupa un poco. En cualquier caso, hacer ‘La Marató’ es un regalo. Es el programa que te permite desarrollar todos los géneros en uno y salir de clichés y estereotipos para hacer entrevistas, hablar de cuestiones que no son estrictamente serias como en los informativos, a los que he dedicado tantos años. Para mí, es un regalo enorme.
–El año pasado Albert Om, el presentador, entrevistó en el programa a un testimonio muy cercano de su familia. Todos conocemos a alguien que ha pasado por un cáncer. ¿Este año también tendrá usted a alguna persona próxima para hablar de esta enfermedad?
No la habrá, pero la ha habido. Mi padre también murió de cáncer hace años y sé lo que es convivir con una persona que padece esta enfermedad con un mal pronóstico. Eso me conecta con esta 34ª edición de ‘La Marató’ dedicada al cáncer.
–Las ediciones dedicadas a esta enfermedad habitual son las que consiguen más recaudación. ¿Cree que está relacionado con que sea una enfermedad de la que todos tenemos algún caso próximo?
Tiene lógica. La gente tiene una implicación enorme cuando esa enfermedad la tiene su vecino, su hijo o su abuelo. Desde el minuto cero se sienten dispuestos a ayudar, sobre todo porque no hay una solución definitiva a la vista. No sabemos cuánto queda; se van descubriendo cosas, aparecen variantes… Además, hay muchos tipos de cáncer: líquidos, sólidos, el infantil, que no tiene nada que ver con los otros dos… Cada uno requiere tratamientos específicos y tiene circunstancias particulares. Sumergirnos en todo ello y conocerlo nos permite tomar conciencia.
–Es la quinta vez que ‘La Marató’ está dedicada al cáncer. ¿Qué tendrá de diferente respecto a esas ediciones anteriores?
Una diferencia evidente son los tratamientos que se han logrado mejorar gracias a la inversión en investigación, no solo la de ‘La Marató’, sino en general. Otra es que aumentan los casos de cáncer, incluso en gente más joven. Sorprende, pero no debería, porque los hábitos saludables han cambiado. Aunque se repita el decálogo de no consumir alcohol, hacer actividad física, no tomar el sol en exceso, la gente no siempre lo aplica. Pensamos que a nosotros no nos tocará, y ese error hace crecer las cifras. Eso diferencia esta edición de las anteriores.
–En este programa que tiene tantas horas de directo puede pasar de todo. Recuerdo una edición con Mònica Terribas y Jordi Basté que protagonizaron un ‘gag’ saliendo en pijama. ¿Tienen algo especial pensado para este año?
Sí, y tanto. No te lo puedo revelar, pero lo tenemos. Algo especial que haremos es, por ejemplo, el ‘opening’ de la mañana, la entrada al programa, en la Torre Bellesguard. Antes habrá un vídeo con implicación del territorio. Y por la noche habrá otro ‘opening’ más canalla, con un punto de coña y una buena carga irónica. Me hace ilusión porque colaboran muchos compañeros. Irá en la línea de lo que comentas. No saldremos en pijama, pero me veréis en otras circunstancias…
–El pasado septiembre abrió una nueva etapa, porque se despidió de los ‘Telenotícies’ después de muchos años. Pero no ha parado y ya tiene pendientes de estreno dos programas para el año que viene.
De momento, primero va ‘La Marató’, que es inminente, el día 14 de diciembre. Además, está ‘(S)avis’ (un programa de entrevistas en profundidad de El 33), del que debemos grabar varios capítulos antes de acabar el año. Y, aparte, un programa que viene a sustituir mi trabajo en los informativos y que debería arrancar en enero. Ahora mismo estamos trabajando en ello.
–¿Qué puede avanzar de ese nuevo proyecto?
Que será en el ámbito social. Los directivos han detectado que ahí había una atención: temas sociales cercanos, que preocupan a la gente, y abordarlos a fondo. No sé decirte aún con qué género lo haremos. A mí me gustaría recuperar el reportaje, que lo he trabajado tanto como los informativos diarios, porque permite profundizar en los temas y en la sensibilidad, y trabajar con el lenguaje audiovisual, que es lo nuestro.
–¿La nueva temporada de ‘(S)avis’ también llegará en enero?
No sé la fecha de emisión, porque estamos terminando de afinar la edición inminente. Sí puedo avanzar que entre los nombres que habrá, que todavía no puedo revelar porque algunos aún no están confirmados, hay la intención clara de apostar más por las mujeres. Si miramos la historia del programa, durante muchos años ha habido gente eminente, interesantísima, pero predominaban los hombres. La casa lo tiene clarísimo: ahora debemos apostar por mujeres excelentes, con trayectorias impecables, no solo en la vida sino también en su trabajo.
—¿Ya se ha acostumbrado a no salir en el ‘Telenotícies’?
Es muy fácil acostumbrarse. Porque ya he tenido un periodo en el que dejé de salir entre semana y solo hacía fines de semana. Ahora me estoy habituando a vivir los fines de semana, después de 12 años sin tenerlos, y es fantástico: puedes hacer planes con la familia y los amigos. Estoy recuperando amistades, lugares… una maravilla. Y, por otro lado, después de más de 20 años haciendo solo informativos, entre los ‘Telenotícies’ aquí y los ‘Telediarios’ en Madrid, nunca había estado tanto tiempo haciendo lo mismo. Tengo ganas de probar otras cosas. ‘La Marató’ te ofrece otros registros, pero hay muchos otros programas en los que puedes seguir ejerciendo tu vocación. Para mí, este trabajo es una vocación incluso más allá de los 65 años que acabo de cumplir.
–Para muchos, los 65 suponen pensar en que llega jubilación. ¿Le preocupa? ¿La tiene en mente?
No me preocupa en absoluto; No tengo ningunas ganas de jubilarme. Al contrario, tengo ganas de seguir dando guerra, eso sí, donde toque y pueda ser más útil. Ya tendré tiempo de jubilarme cuando corresponda. Ahora no siento la necesidad de cambiar lo que estoy haciendo, sobre todo porque me gusta mi trabajo y me lo paso bien. Y si me lo paso bien y no molestar mucho, quizás pueda continuar un tiempo más.
–¿La etapa de los informativos está cerrada para siempre?
De momento, sí. Para siempre no se puede decir nunca, pero ahora mismo a esa etapa ya le he dedicado mucho esfuerzo y tiempo. También puedo explorar otros ámbitos, dentro de unos límites: no me veréis haciendo humor, cantando ni cosas raras.
–¿Pidió usted salir de los informativos?
–En esta casa, aunque pidas, las cosas pasan cuando los jefes quieren, para eso están. Más de una vez quise explorar otros terrenos y presentar, como he hecho, otros proyectos de programas. Me dijeron: “Muy bien, gracias, está bien, pero de momento sigue haciendo lo que haces”. Cuando lo han considerado oportuno, me han dicho: “¿No querías hacer otras cosas? Aprovechemos que ahora hacemos este cambio” (en referencia a la renovación de los ‘Telenotícies’). Y yo encantado.
Suscríbete para seguir leyendo
