El Barça llega este martes a la provincia española que ostenta la ilustrativa etiqueta de ser la que menos futbolistas ha llevado a Primera en los más de 90 años de LaLiga: Guadalajara. Apenas cinco: un tal Romano que jugó un partido el día de Santos Inocentes de 1958, un canterano del Atlético que jugó siete partidos con el Villarreal hace diez años, un tal jesusin nacido en 1908, Juan Carlos Martín (63 partidos), portero del Girona, y Adrián Embarba (240 partidos), ex del Rayo y el Espanyol y ahora en el Almería.
“Y Embarba nació en Madrid”hijo de Juan Carlos (1988). “Es curioso y sorprendente porque estamos a media hora de Madrid. Ojalá fuese diferente. Es un poco triste”asiente Juan Carlos, de baja por una grave lesión de rodilla. Su pueblo, Marchamalo, tiene poco más de 8.000 habitantes, pero es el sexto municipio en habitantes de toda la provincia. La capital no llega a los 90.000. Empezó su carrera directamente en el Guadalajara, sin paso previo por otros clubes, ya los 16 años debutó con el primer equipo en Tercera, el hábitat natural del rival del Barça en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey.
Las siguientes provincias con menos hijos en la historia de Primera son Soria y Ávila, pero ya con 11 y 13. Lleida, Tarragona y Girona tienen 65, 73 y 120 según los datos de BDFutbol y Barcelona es la primera de las 50 provincias españolas con 672, por delante de Bizkaia (625) y Madrid (606). Nadie de Guadalajara ha ejercido jamás de entrenador en Primera. Solo un tal Florencio nacido en 1920 dirigió 18 partidos en Segunda. El estadio lleva el nombre de Pedro Escartín.jugador, entrenador, árbitro y periodista madrileño del siglo pasado sin ninguna vinculación especial con Guadalajara más allá de compartir país. Es una de las 12 provincias españolas que nunca han pisado la Primera División. En la lista están cuatro de las cinco provincias de Castilla-La Mancha: todas excepto Albacete. Sí llegó a Segunda, pero solo dos temporadas, de 2011 a 2013.
Los futbolistas del Guadalajara celebran un triunfo. / @deporguada
Entonces recibió al Barça B. Ahora, 17º del grupo 1 de Primera Federación, Recibirá al Barça y las calles irradian “ilusión”.“. Juan Carlos explica que algún amigo le ha llamado por si podía hablar con Eric García para conseguir entradas. Porque volaron. Mercedes Soria (Ecuador, 1985) certifica desde el bar-restaurante El Encanto de la Sierra, a 200 metros del campo, que estos días los clientes solo hablan del partido: “Es la primera vez que viene un equipo famoso”. Para el martes han doblado el género de bebida y de comida y también el personal. “A última hora daremos vasitos de caldo, antes de ir al partido. Hará un frío horrible”avisar. Justo delante del campo hay una gasolina ya cuatro pasos, un proveedor de cemento, un mecánico y una tienda de repuestos para automóviles.
“La ciudad entera está en una nube. Es un momento histórico”, cuenta Alejandro Domínguez (Granada, 2001), una de las piezas clave del equipo morado y un jugador que vivirá un día “muy bonito” porque su familia es completamente culé. Si alguien le llama como Álex o Alejandro no se gira: en el mundo del fútbol es Neskes. “Mi abuelo siempre le decía a mi padre que se tenía que parecer a Neeskens cuando jugaba. Somos de un barrio de Granada y ahí somos más bastos hablando por así decirlo y el Neeskens holandés se quedó en un Neskes”, asegura. Del padre, que llegó a jugar nueve partidos con el Granada en Segunda B en los 90, pasó a los dos hijos. Tiene un sinfín de camisetas azulgranas. “Muchas, muchas, muchas”, sonríe. Eto’o, Henry, Messi. El año pasado se compró las de Pedri y Lamine Yamal. El primero es su “referente” e “ídolo” por puesto en el campo y el segundo, “el mejor del mundo”.
Ya sin la sonrisa enfatizando que los futbolistas de Segunda y Primera Federación viven “más días malos que buenos y cuando llega un día bueno hay que intentar aprovecharlo y disfrutarlo al máximo porque no sabemos si vamos a tener otra vez la oportunidad de jugar contra un equipo así”. Él irrumpió en Segunda de forma muy prometedora e ilusionante, con 24 partidos con el Cartagena con 19 y 20 años, incluido un 3-0 al Girona de Juan Carlos, Aleix García, Baena, Stuani, Míchel y compañía, y creía “que ya no iba a salir de Segunda, que iba a estar en el círculo”, pero el curso siguiente ya solo tuvo 15 minutos contados. “A partir de ahí fue todo un poco caos. Lo pasé mal a nivel psicológico en dos años pasé de verme en Segunda a estar en Segunda Federación“, admite. Es la historia de tantos: “Me costó asimilarlo. Hubo una época que estuve bastante jodido. Me pasó factura psicológicamente”.
El año pasado bajó “un escalón” para fichar por el Guadalajara para buscar “minutos, continuidad y volver a coger confianza, a ser yo mismo” y dice que acertó porque ascendieron y porque ha recuperado la sonrisa en el Pedro Escartín. Este martes vivirá “un sueño”. “Estoy que aún no me lo creo. De pequeño a los Reyes siempre les pedía el chándal del Barça”reconoce Neskes.
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