No hay semana en la que Sam Altman no acapare titulares. Bien sea por nuevos lanzamientos, como GPT 5.2, enfrentamientos con Elon Musk o su búsqueda insaciable de la inteligencia artificial general, siempre consigue estar en el candelero.
Pero esta vez el foco no ha estado en el futuro de la IA o qué va a ocurrir con el empleo, sino en algo mucho más cercano a muchas familias: criar a un bebé. El CEO de OpenAI ha reconocido públicamente que no se imagina esta etapa sin la ayuda de ChatGPT.
Altman, que fue padre el pasado mes de febrero junto a su marido, Oliver Mulherin, así lo ha contado una entrevista en El show de esta noche Con Jimmy Fallon. Allí se explicó que ha recurrido a la inteligencia artificial para resolver dudas tan básicas y tan universales como entender por qué su hijo tira la comida al suelo y se ríe después.
“No me imagino haber tenido que aprender a criar a un recién nacido sin ChatGPT”, dijo Altman a Fallon. “Claro que la gente lo hizo durante mucho tiempo, sin problema… pero yo he dependido muchísimo de él”, añade.
ChatGPT se vuelve cotidiano hasta para Sam Altman
No cabe duda de que ChatGPT dejó hace mucho tiempo de ser una herramienta solo para programar, escribir o trabajar. Para muchos usuarios, empieza a ocupar el espacio que antes tenía Google, los libros o incluso las preguntas a otros que pueden saber más que tú.
Esto es algo nuevo, sí, y lejos queda esa crianza libre de IA, pero aún así el CEO de OpenAI ha dejado claro que él ha confiado mucho en esta herramienta. No como sustituto, sino como apoyo para resolver dudas..
En cuanto a la respuesta del chatbot a ese gesto tan básico en los bebés, responde lo siguiente: “Los bebés aprenden probando cosas: coger, soltar, tirar. Es su manera de entender causa y efecto. ‘Si suelto esto, cae’. Para ellos es casi un experimento científico constante”, comenta ChatGPT.
“También lo hacen por diversión pura. Ver cómo algo cae, se aplasta o provoca una reacción suele hacerles reír. No es burla, es estímulo. Su cerebro todavía está conectando cosas muy básicas”, añade. “Tampoco saben distinguir normas sociales”, sentencia.
“La compañía está desesperada”
Sin embargo, no cabe duda de que Altman tiene problemas mayores que este y precisamente ChatGPT está en el centro del huracán. Aunque tiene 800 millones de usuarios, solo una pequeña parte paga por el servicio. Las cuentas comienzan a no salir.
Lo peor es que ChatGPT ya se ha catalogado como el servicio más rentable de IA. Desde su estreno, la aplicación de ChatGPT ha sido descargada 690 millones de veces, y ha generado unos 2.000 millones de dólares. Parece mucho, pero eso solo representa un ingreso de 2,91 dólares por descarga.
El problema es que mantener un servicio como este no es barato: se calcula que solo los costos operativos superan los 700.000 dólares al día. Y aunque OpenAI ha doblado sus ingresos con respecto al año anterior, las pérdidas se situarán en 8.000 millones de dólares solo en la primera mitad de 2025. Esto deja dudas en el aire de si es realmente rentable.
Para que te hagas una idea, solo alrededor del 5% de los usuarios de ChatGPT paga por una suscripción mensual que ronda los 20 dólares. A pesar de que OpenAI cuenta con la plataforma de IA más usada del mundo, convence a la mayoría para que pague y no resuelva sus dudas solo con la versión gratuita resulta imposible ver los buenos resultados de esta que tampoco para de mejorar.
