Los argentinos que van a Paraguay lo saben perfectamente: los llaman kurepa. Es un término de uso cotidiano allá que, por supuesto, tiene su historia en el corazón de una rivalidad. En la guerra de la Triple Alianza, el periodo que va de 1864 a 1870, los soldados del territorio argentino hacían sus calzados con el cuero del cerdoque en guaraní se pronuncia a partir de la unión de dos palabras: kure (cerdo) y pire (piel), kurepí o curé piré.
De ahí, con el devenir del tiempo y el paso de los almanaques, quedó kurepa (antes utilizado de forma despectiva, luego de manera amistosa), y es una hispanización que se usa popularmente hasta el día de hoy, incluso se lo explica en videos de Tik Tok.
Y así es como eligió llamar a su nueva novela. el escritor Martín Sancia Kawamichi (Buenos Aires, 1973): kurepa (La Crujía). Sí una historia donde el uso del lenguaje es muy importante porque incluye palabras en guaraní, que producen muchísimo clima y es parte de la escenografía, y porque la prosa de Sancia Kawamichi genera un efecto de encantamiento por su nivel de precisión y de fuerza poética, lo que hace y dice nunca es del orden de lo esperable.
Estudiar los árboles extraños
¿De qué va Kurepa? En principio, podría decirse que Se trata de una pareja de jóvenes argentinos.Juan y Guadalupe, que van a la casa de un médico/veterinario ya grande, Gorgorino Riera Brites, para ayudarte a estudiar los árboles extraños que están bordeando su vivienda en Arroyos y Esteros.
Ese es el puntapié inicial y de ahí se desliza hacia múltiples zonas narrativas. También se podría decir, para continuar, que es el encuentro entre dos países, Argentina y Paraguay, que a medida que avanza la novela se revela como dos posicionamientos distintos frente al mundo y cómo decodificar el entorno.
Es una novela que se podría leer, además, como un encuentro donde las generaciones, la vejez y la juventud (Guadalupe y Gorporino), se aproximan y entran en una tensiónseductora y sexual, distinta a la habitual. O, para pensarlo así, se puede considerar a esta historia como La confrontación entre el pensamiento filosófico-científico. (encarnada en la protagonista femenina, Guadalupe) frente a la aceptación de la magiael gualicho lingüístico (“te engatusa con sus palabras y no te das cuenta”, cuenta un personaje secundario) y el encantamiento paranormal como fuerza que interviene la realidad (todo esto encarnado en el protagonista masculino: Gorgorino Riera Brite). Y sucede en un corto período de tiempo que cubre la novela, de apenas unos días.
Este es otro de los elementos centrales: esa temporalidad acotada le alcanza a Sancia Kawamichi para activar y producir un efecto de lectura de intensidad sensorial y narcóticacomo si la mente del lector también ingresara a un contexto de psicodelia y en una confusión atractiva (tal como le sucede a Guadalupe). Es decir: los sentidos y la orientación se perturban con el correr de las páginas.
La escritura de Sancia Kawamichi viene siendo reconocida hace tiempo por diversos lectores entusiastas (varios de sus libros fueron reseñados por Booktubers e Instabookers), otros escritores que siempre lo recomiendan (algo extraño en un espacio donde no abunda la generosidad entre colegas) y por ciertas instituciones literarias como el Filba-Medifé, el Premio Clarín de Novela, el Concurso de Novela Negra Ban!-Extremo Negro, el Premio Sigmar, entre otros.
Sin ir más lejos, Kurepa ganó el Primer Premio del Fondo Nacional de las Artes 2023y recién en estos meses llegó a la mesa de novedades.
¿Por qué ocurre esto? Porque Sancia Kawamichi lleva adelante un proyecto literario muy personal y podría decir que único dentro del campo literario argentino actual.. Sus historias, y acá también hay que sumar a sus libros para chicos y jóvenes, están pobladas de excentricidades como la sutileza y la perversión de Japón, las leyendas medievales, la violencia de género en el contexto de la última nevada en Buenos Aires, el Barrio Sarmiento, Noruega, japoneses enojados en Capital Federal, y, hablando de Kurepa, el monte paraguayo y su selva frondosa y con una presencia mágica.
Una prosa que moviliza
Pero todo esto no es mucho si uno no destaca el tono que siempre logra Kawamichi (que tomó prestado este apellido de un abuelo japonés) en cada uno de sus libros. es una prosa que moviliza lo poético desde la musicalidad, la economía y la concisiónpero que puede hacer avanzar las historias acordes a cómo está planteando el clima narrativo.
El escritor Martín Sancia Kawamichi. Foto: redes sociales.Es por eso que, es kurepala prosa está trabajada a un nivel casi onírico (el calor puede hacer trastabillar hasta la psiquis más potente) donde la realidad se va travistiendo a todo el universo dislocado que va apareciendo con el correr de las páginas: animales imposibles o fantasmales, amantes desesperadas que pueden llegar a violencias varias para defender su espacio, estudiantes de filosofía que caen en encantamientos inesperados, novios que parecen desaparecer en cámara lenta a fuerza de calor y ensoñación, entre otros elementos que Kawamichi logra sostener y maniobrar con mucho estilo.
Esta relación que plantea kurepa con el Paraguay puede continuarse con dos obras. Por un lado, los libros del escritor, crítico y traductor del guaraní Mario Castells (Rosario, 1975), que viene hace tiempo construyendo terreno narrativo de cuentos y novelas, para incluir el universo guaraní como pieza fundamental de su universo; y el libro de poemas Paraguay del poeta, editor y columnista político Martín Rodríguezdonde se mete con la guerra de la Triple Alianza. En la página 97 de kurepaun personaje escribe lo siguiente: “Lo opuesto al viaje no es la quietud. Lo opuesto al viaje es el paseo”. Quien desee evitar el simple paseo y emprender un verdadero viaje al Paraguay lo puede hacer con kurepa.
kurepade Martín Sancia Kawamichi (La Crujía).
