En el transcurso del 2025, especialistas en salud mental advierten sobre un aumento del agotamiento emocional acompañado de irritabilidad y enojo en distintos sectores de la sociedad.
Según un artículo publicado por ‘Infobae‘, el fenómeno conocido popularmente como burnout ya no se asocia solo al trabajosino que atraviesa la vida cotidiana y se expresa en vínculos sociales, el tránsito, redes sociales y espacios educativos.
Burnout más allá del trabajo
De acuerdo al médico Enrique De Rosa Alabaster, El burnout surgió como un diagnóstico vinculado al mundo laboral, caracterizado por fatiga, despersonalización, falta de motivación e irritabilidad. Sin embargo, en la actualidad se observa una extensión del cuadro hacia un agotamiento emocional transversal, relacionado con estrés crónico, trauma y frustración generalizada.
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El cierre del año concentra factores que intensifican el malestar: mayores gastos, saldos personales, reuniones sociales, tránsito y menor disponibilidad de tiempo. No obstante, diciembre actúa más como un detonante que como la causa principal, ya que el cansancio se acumula a lo largo del año y se desborda en este período.
Junto a la fatiga, se incrementan las sensaciones de enojo, intolerancia y estado de alerta.lo que se traduce en reacciones impulsivas y conflictos cotidianos.
Contexto social y consecuencias
La autoexigencia permanente y la hiperconectividad refuerzan el agotamiento, las notificaciones constantes y la dinámica de las redes sociales, que priorizan contenidos que generan reacciones intensas, funcionan como amplificadores del estrés y la ira.
Cuando el cansancio se combina con la frustración, aparece un estado definido como “cansancio rabioso”en el que disminuye la tolerancia y aumentan los estallidos emocionales. Este fenómeno se observa en conflictos viales, episodios de violencia verbal y tensiones en ámbitos educativos y familiares.
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Si bien las estrategias individuales como mejorar el descanso o reducir la exposición a estímulos estresantes pueden ayudar, resultan insuficientes sin cambios en los entornos sociales y en las formas de comunicación. Reconocer el agotamiento, ponerlo en palabras y evitar su normalización son señalados como pasos necesarios para prevenir un deterioro mayor del clima social.
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Alejandro Mugno Londoño
Redacción SEO
