Hubo fiesta con sabor a despedida. El Teatro Calderón de Valladolid acogió la XI Ceremonia de Entrega de Medallas de Oro y Distinciones de Honor, un reconocimiento de la institución «a las personas o entidades con una trayectoria profesional sobresaliente en el ámbito de … las artes escénicas, que han contribuido a dar visibilidad, potenciar y engrandecer la profesión desde su práctica diaria».
La gala fue el último acto presidido por Cayetana Guillén Cuervoal frente de la institución desde enero de 2022, al concluir su mandato y el de su Junta Directiva según los estatutos de la Academia, que lo limitan a cuatro. No extrañó, por tanto, que la actriz estuviera a punto de romperse durante su emotivo discurso final, en el que tuvo palabras de agradecimiento y alabanza para los miembros de su junta directiva y para los trabajadores de la propia Academia. «Os he representado -dijo- con orgullo, con ilusión, desde el amor, el respeto, con vocación y con la profunda convicción de que las herramientas que las artes escénicas aportan al mundo son fundamentales. Nos ayudan a evolucionar, a reflexionar, a comprender, a cuestionar ya desarrollar aptitudes positivas que nos hacen más capaces, más libres y en definitiva, mejores personas, que es lo que verdaderamente importa. Seres humanos más completos. Proteger el hecho artístico que nace y tarde sobre el escenario y su profundo valor, ha sido para esta Junta Directiva una misión sagrada y muy hermosa que nos ha unido para siempre. Un vínculo mágico que da sentido a nuestras vidas».
La Academia nació hace algo más de una vez años con el objetivo fundamental de «potenciar, defender y dignificar las artes escénicas de nuestro país, a impulsar su promoción nacional e internacional, así como fomentar su progreso, desarrollo y perfeccionamiento»; Actualmente, la Academia -organizadora de los premios Talía, su logro más visible- cuenta con cerca de un millón de miembros.
En la gala estuvieron presentes Jordi Martí, secretario de Estado de Cultura; Javier Monsalve, flamante director general de Artes Escénicas y Música; Jesús Julio Carnero, alcalde de Valladolid, entre otras autoridades. Con Fernando Cayo como maestro de ceremonias, fueron reconocidos con la medalla de Oro el festival Teatro y Artes de Calle de Valladolid (TAC), el grupo de teatro gaditano de títeres La Tía Norica, Circo Raluy Legacy, el Teatro Colón de Buenos Aires, el proyecto colombiano Comuna 13, el festival Dansa Valencia, los Teatros del Canal de Madrid -que acogerán la próxima edición de los premios Talía-, y la compañía catalana La Cubana.
Por su parte, fueron distinguidos como académicos de honor José María Viteri, durante muchos años director del propio Teatro Calderón de Valladolid; José Carlos Martínez, exdirector de la Compañía Nacional de Danza y actual director del Ballet de la Ópera de París; Daniel Martínez Obregón, presidente de la productora Focus; Rosalba Rolón, actriz y directora de origen puertorriqueño, fundadora y actual directora artística de Pregones Theatre Company, en Nueva York; las actrices Petra Martínez -para ella fue la mayor ovación de la noche- y Belén Rueda y el actor Carlos Hipólito.
candidaturas
El 12 de enero de 2026 se celebrarán las elecciones a la Junta Directiva de la Academia. Tres son las candidaturas presentadas, cuyos jefes de lista estuvieron sentados juntos en el Calderón: Magüi Mira, Roberto Álvarez y Manuel Moya.
La candidatura presidida por Magüi Mira tiene como dos objetivos principales «recuperar la esencia de los fines fundacionales de la Academia y reconducir la vida académica para recuperar la ilusión por un proyecto compartido que devuelva el protagonismo a las académicas y los académicos»; y en segundo lugar «recuperar el sentimiento de pertenencia a la Academia como espacio de encuentro, diálogo y unidad de los profesionales de las Artes Escénicas, a través de la vida académica, entendida como experiencia entre sus miembros». En la candidatura figuran nombres como Anabel Alonso, Antonio Onetti, Carlos Álvarez, Carme Portaceli, Denis Rafter, Igor Yebra, Jorge Blass, Juana Escabias, Juanjo Llorens o Rosángeles Valls.
El actor Roberto Álvarez encabeza una candidatura en la que figuran Carolina África, José Luis Arellano, Nicolás Fischtel, José Luis García Pérez, Astrid Jones, Lucía Lacarra, Chusa Martín o Josep Maria Pou. Sus objetivos, una Academia inclusiva y descentralizada, que atienda no solo a los grandes focos y producciones, sino a la diversidad del sector escénico en todo el territorio español; mirar más allá de los grandes números, priorizando la esencia del arte escénico; fomentar una institución que escuche tanto como hable, donde las artes escénicas no solo se celebren, sino que se piensen, cuiden y defiendan; y construir el futuro del sector desde la colaboración y los lazos afectivos entre profesionales.
La tercera lista la encabeza otro actor, Manuel Moyá. Junto a él, Alberto Amarilla, Alicia Cabrera, Ana Morales, Carla Nyman, Cristian Martín Cano, Conchita Piña o Inés Narváez. En su programa, nueve retos: «impulsar la participación real de las académicas y los académicos, reforzar la funcionalidad y eficiencia de la estructura interna, actualizar la imagen institucional y su conexión con la realidad artística, reducir la distancia entre la Junta Directiva y la comunidad artística, adaptarse a las nuevas prácticas y lenguajes escénicos, garantizar una representatividad plena y una diversidad efectiva, impulsar una verdadera descentralización y relaciones internacionales consistentes, modernizar las herramientas digitales y los sistemas de gestión y crear espacios reales de encuentro y colaboración».
