El año pasado, filmando Tuvo la buena idea de alegrarnos la Navidad recuperando ‘Luz de luna’, la querida comedia romántica-detectivesca de los 80 con Cybill Shepherd y Bruce Willis. Su regalo para estas fiestas son las cinco temporadas de ‘Friday Night Lights’, drama sobrecogedor sobre fútbol americano (o, todavía más, la vida, como veremos más adelante) que ha acabado siendo más famosa que la película de Peter Berg en que se basa, a su vez Inspirado en el libro homónimo de Buzz Bissinger de 1990. sobre la devoción religiosa de la comunidad de Odessa (Texas) hacia el equipo del instituto Permian Panthers.
La serie comparte sensibilidad y melancolía con el filme. porque fue el propio Berg quien tuvo la idea de desarrollarla, después de haber quedado con ganas de explorar un puñado de cuestiones interpersonales. Para no buscarse problemas y jugar con libertad, cambió la localización principal de Odessa a la ficticia Dillon, también de Texas. Los personajes ya no eran reflejos de personas reales. En lugar de recrear los últimos 80, se decantó por el ahora, lo que ayuda a nivel presupuestario y sirve para explorar cuestiones urgentes.
Aunque impulsado por Berg, el proyecto acabó siendo también, o sobre todo, obra del ‘showrunner’ Jason Katims, experto en hacer llorar, como luego demostraría también en ‘Parenthood’ y ‘Un lugar en el cielo’, que con todos sus valores no eran ‘Friday Night Lights’. “Todo encajó en aquella serie”, me dijo Katims cuando lo entrevisté hace dos años. “Hubo algo mágico en la combinación de factores: eran los actores, era el mundo descrito, era el paisaje tejano. Todavía hoy se me acerca mucha gente para decirme que está volviéndola a ver o que la acaba de descubrir. Es algo especial”.
cantera de estrellas
En el centro de un reparto coral brillaban dos actores que florecían tardíamente. Kyle Chandler, que pasó a convertirse en gran secundario de cine, era el inspirador entrenador de los Dillon Panthers, Eric Taylor, papel que le valió su único Emmy hasta la fecha en 2011. Igual que en la película, Connie Britton, futura estrella de las series de prestigio, era la mujer del entrenador, pero más que eso: Tami Taylor es una figura clave en la comunidad, consejera escolar y luego directora del instituto de Dillon.
Como jugadores y/o estudiantes teníamos a muchos rostros frescos que, en algunos casos, seguirían jugando en ligas mayores. Zach Gilford, futuro actor fetiche de Mike Flanagan, era Matt Saracen, ese chico reservado que se veía con la hija de los Taylor (Julie, interpretada por Aimee Teegarden) y acababa convertido en quarterback titular tras la lesión de médula espinal de Jason Street (Scott Porter). Taylor Kitsch, reciente protagonista del wéstern de Peter Berg ‘Érase una vez el Oeste’, desbordaba carisma como el torturado fullback Tim Riggins.
Pero de las jóvenes revelaciones de la serie, quien mejor carrera ha acabado teniendo es Jesse Plemons.aquí Landry Clarke, mejor amigo de Matt Saracen. Lo vimos crecer como actor con cada nueva temporada y, tras la última, pasó a rodar con Paul Thomas Anderson, Steven Spielberg o Martin Scorsese. Tampoco le han ido mal las cosas a Michael B. Jordan, el doble protagonista de “Los pecadores”, quarterback estelar en las dos últimas temporadas.
El paisaje tejano
La serie se rodó con estilo vérité en localizaciones reales de Austin y la cercana Pflugerville, donde se encuentra el estadio de los Dillon Panthers. Hay imágenes de torres eléctricas recortadas contra el amanecer, de atardeceres de viernes con calles vacías (porque todo el mundo ha ido al partido), de iglesias y torres de agua y un puesto de helados con forma de helado. Texas en estado puro.
Cuando Katims grababa todo lo que había encajado, olvidaba mencionar la parte musical. El grupo posrock (tejano, obviamente) Explosions In The Sky, autor de la banda sonora de la versión cinematográfica, debe buena parte de su fama al uso constante en la serie de sus temas ‘Recuérdame como un momento del día’, ‘Primer aliento después del coma’, ‘El único momento en que estábamos solos’, ‘Tu mano en la mía’ o ‘Seis días en el fondo del océano’, aquel homenaje a los hombres del naufragado submarino Kursk. No se prodigan con las bandas sonoras, pero apoyaron de nuevo a Peter Berg en ‘El último superviviente’ y la citada ‘Érase una vez el Oeste’.
Si ‘Friday Night Lights’ no llegó a ser realmente popular por estos lares, quizás sea porque aquí siempre ha interesado más el fútbol que el fútbol. Pero tampoco hace falta saber lo que es un touchdown para entrar en este mundo; Es más importante sentirse interesado (quién podría no estarlo) por cuestiones universales como familia, pobreza, adicción, comunidad y racismo. Ya lo decía cierto eslogan de la mítica serie: “Es sobre la vida”.
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