Con el objetivo de erradicar el uso de pirotecnia ilegal durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, la Corporación para la Ayuda al Niño Quemado (COANIQUEM) y Carabineros de Chile realizaron en la capital regional el lanzamiento de la campaña “No Más Fuegos Artificiales”.
La iniciativa busca concientizar a las familias sobre los peligros de manipular estos artefactos, cuya venta y uso particular están estrictamente prohibidos por ley. Es por ello, que María José Barrios, coordinadora regional de COANIQUEM, recordó que esta cruzada nació hace 33 años, siendo el pilar fundamental para que hace un cuarto de siglo se promulgara la Ley 19.327, que prohíbe la comercialización de artículos pirotécnicos a particulares.
«Cuando un niño se quema, no es solo un accidente del momento; es algo con lo que el menor y su familia vivirán el resto de su vida. Son procesos de rehabilitación largos y múltiples operaciones», señaló Barrios.
La coordinadora ejemplificó el peligro con un caso reciente, donde un niño de 10 años que sufrió una grave lesión ocular en un estadio debido a la manipulación de estos elementos pirotécnicos.
«El llamado es directo a los padres a que no comprende ni permite que sus hijos manipulen estos objetos. Queremos que todos puedan disfrutar de una linda Navidad y un Año Nuevo sin tragedias que lamentar», concluyó María José Barrios.
Fiscalización y sanciones
Por su parte, el teniente coronel Cristian Vargas Salas, comisario de la Primera Comisaría de Rancagua y jefe de la autoridad fiscalizadora, estaba enfático en la ilegalidad de estos productos.
«Carabineros aumentará la fiscalización en poblaciones y puntos críticos para evitar el uso indebido. La ley es clara, ya que su uso puede ocasionar desde lesiones graves hasta la muerte», afirmó.
El oficial advirtió que quienes sean sorprendidos manipulando, vendiendo o comprando fuegos de artificio se arriesgan a infracciones gravísimas, detención inmediata (si el procedimiento lo requiere) y la incautación de la mercancía.
Cifra alarmante de niños con quemaduras
Vargas también entregó una cifra alarmante, al indicar que el año pasado se registraron más de 700 niños quemados a nivel nacional por pirotecnia. «Por más entretenido que parezca el momento, el riesgo es demasiado alto. No queremos lamentar ninguna persona lesionada en nuestra región», añadió.
