El 25 de enero de 1996 se llevó a cabo el último ensayo general en el Taller de teatro de Nueva Yorken el Off-Broadway, de un nuevo musical titulado’Alquilar‘. Apenas unas horas después, su autor, Jonathan Larson -que había invertido siete … años de su vida en él-moría con tan solo 35 años, víctima de una disección aórtica, una enfermedad del sistema cardiovascular. El éxito fue casi inmediato y cuatro meses después llegó a Broadway, el circuito comercial, donde estuvo en cartel durante más de doce años. La obra significó una revolución en el teatro musical y abrió caminos hasta entonces intransitados, no solo desde el punto de vista musical -con un rock descarado, lejos de lo acostumbrado en los escenarios-, sino también por los asuntos que abordaba la historia -el sida, las adicciones, la precariedad, la creación artística…- y por la diversidad de razas y opciones sexuales que presentaba el elenco.
Treinta años después, ‘Rent’ vuelve a la escena madrileña (ya estuvo en 2000), concretamente al Teatro Fernán Gómez (un escenario de gestión municipal), en una producción dirigida por José Luis Sixto.con dirección musical de César Belda y coreografía de Analía González. El reparto incluye a Luis Maesso, Pascual Laborda, Candela Camacho, Tiago Barbosa, Adrián Amaya, Carla Pulpón, Begoña Álvarez y Tatán Selles. La dramaturgia y traducción son de Adrián Perea y Andrea Rodríguez firman la traducción y la adaptación.
Inspirada en la ópera de Puccini’La bohemia‘, ‘Rent’ se sitúa en el East Village neoyorquino en la Nochebuena de 1989, y se desarrolla a lo largo del día siguiente. «No se ha intervenido el texto de Larson. Lo que sí hemos cuidado mucho son los referentes y la poética que utiliza Larson para que sea relevante hoy en día; hay nombres de la cultura estadounidense y lugares de Nueva York que pueden resultar muy lejanos para el público español. Pero nuestra máxima ha sido siempre honrar a Jonathan Larson, que ganó el premio Pulitzer de teatro con esta obra, y no intervenirlo, pero sí acercarlo a nosotros».
‘Rent’ presenta a un grupo de bohemios contemporaneos: Mark, un aspirante a cineasta; Roger, su compañero de piso, músico rockero con VIH que lucha contra la adicción a las drogas; Mimí, una joven de origen hispano, bailarina exótica y también con VIH; Tom, un profesor anarquista y seropositivo; Angel, una ‘drag queen’ y percusionista callejero; Maureen, una artista performática bisexual; Joanne, su pareja, una abogada lesbiana; y Benjamin, excompañero de piso de Mark y Roger, ahora casado con una mujer rica y propietaria del edificio en el que viven los dos ya los que amenazan con desahuciar si no le pagan el alquiler (de ahí el título, ‘Rent’, Alquiler).
acto de resistencia
Para Sixto, ‘Rent’ no es lo que muchos entienden como un ‘musical’, sino que es «una pieza teatral completaindiscutible en su calidad literaria y musical, cuyo pulso dramático exige un acercamiento libre de prejuicios e ideas preconcebidas. Desde nuestro hoy buscamos desentrañar su esencia para reconstruirla sobre los cimientos que la hicieron revolucionaria: la urgencia vital, la diversidad, la comunidad, la rebeldía y, sobre todo, el amor como acto de resistencia».
Luis Maeso añade: «Básicamente, ‘Rent’ habla de una serie de jóvenes: a unos les van a desahuciar por no poder pagar el alquiler, a otro le han pegado una paliza, otro es adicto y tiene una ETS… Son problemas que más vigentes no pueden ser. Es una obra de hace treinta años pero cuando la ves parece que son las noticias del día. Es verdad que ahora se habla de que los jóvenes tienen ‘FOMO’ (‘Fear Of Missing Out, miedo a perderse algo), que les hace estar todo el día con el móvil y conectados; sin embargo, en ‘Rent’ se habla de algo bastante universal que es el miedo a perder la vida. Habla de vivir el momento y disfrutar del hoy, que es algo que se puede acabar en cualquier momento, así que vivir un día más siempre es un regalo».
‘Rent’ interrumpe su acción para que, al principio del segundo acto, el elenco cante ‘Estaciones de amor‘ (‘Estaciones de amor’), convertida en todo un himno y que ha traspasado las fronteras del musical: «Quinientos veinticinco mil seiscientos minutos -dice la letra-… ¿Cómo mides un año? ¿En días de luz, en puestas de sol, en medianoches, en tazas de café, en pulgadas, en millas, en risas, en conflictos…? ¿Qué tal en amor?»
