el asesinato el futbolista Mario Pineda en Guayaquil vuelve a colocar al país frente a una realidad que no se puede ignorar: la violencia que afecta al fútbol ya la sociedad ecuatoriana.
En 2025, Ecuador vivió un año de contrastes.. Por un lado, se logró la clasificación al mundial Delaware fútbol de la FIFA, equipos nacionales avanzaron en la Copa Libertadores y sudamericanay deportistas como Lucía Yépez, Génesis Reascos y Juleisy Angulo conquistaron medallas mundiales.
Por otro, las amenazas, extorsiones, apuestas ilegales y asesinatos —incluidos los cinco futbolistas muertos este año— empañan los logros deportivos y evidencian la fragilidad institucional del país.
El homicidio de Mario Pineda el 17 de diciembre es un síntoma más de la violencia que mantiene al país sitiado. Dos personas fueron detenidas por su presunta vinculación, pero el crimen refleja un patrón más amplio: ataques, amenazas y extorsiones afectan tanto a jugadores profesionales como a menores.
Casos como el de jonathan gonzalezasesinado en Esmeraldas tras recibir amenazas en septiembre, o los ataques a Bryan ‘Cuco’ Angulo y otros futbolistas que militaban en clubes de segunda categoría, muestran que la violencia no distingue ni nivel competitivo.
La violencia en el fútbol es solo la punta del iceberg. Entre enero y septiembre de 2025, el país registró 6.797 homicidios, un aumento del 36% frente al año anterior. Entre enero y octubre, los secuestros alcanzaron los 2 924 casos, y los feminidios sumaron 349, con una mujer asesinada cada 22 horas. Además, la violencia intrafamiliar dejó 65 138 alertas, con Quito a la cabeza.
Estos datos muestran que la violencia y la criminalidad se han vuelto sistémicas y que, para contrarrestarlas, se requiere. inteligencia criminalprevención social y coordinación institucional para proteger a la ciudadanía.
A pesar de la violencia, el talento ecuatoriano brilló en 2025. En septiembre, atletas como Juleisy Angulo, Lucía Yépez y Fernanda Moncada lograron medallas mundiales.
Ecuador también inició su ciclo hacia Los Ángeles 2028 con 176 atletas en los recientes Juegos Bolivarianos. Sin embargo, los logros contrastan con problemas como falta de infraestructura, presupuestos retrasados, crisis institucional entre el Comité Olímpico y Viceministerio del Deportey condiciones precarias para los atletas.
el Proyecto de Ley de Integridad Deportivaactualmente en la Asamblea Nacional, puede representar un paso para intentar proteger a los deportistas, garantizar más transparencia y buscar combatir la manipulación de competencias y apuestas ilegales. Ecuador necesita no solo celebrar medallas, sino construir un entorno seguro, inclusivo y sostenible para el deporte.
Es hora de que autoridades, instituciones y sociedad trabajen juntas: prevenir la violencia, proteger a los deportistas, fortalecer infraestructuras y políticas públicas, y garantizar que cada triunfo no se vea opacado por crímenes o negligencias. El talento ecuatoriano merece vivir y competir sin miedo.
