Se cumplen 17 años sin victorias del Sevilla en el Santiago Bernabeu y el contador va a seguir avanzando. Los de rojo pierden siempre en Chamartín, jueguen mal o lo hagan de categoría, como se emplearon ayer los jabatos de Matías Almeyda, … honrando la camiseta y poniendo contra las cuerdas al real madrid Durante los más de noventa minutos del choque. No importan las formas ni las ganas. El desenlace siempre es el mismo. Derrota por decreto. Cuando contra todo pronóstico parecía que el Sevilla le iba a hacer mucha pupa al Madrid en su casa, Muñiz Ruiz, árbitro del partidomiró para otro lado y le perdonó la segunda amarilla al local Rodrygo por una dura entrada por detrás a su compatriota Marcao justo antes del descanso. Rodrygo se fue de rositas, siguió en el campo y luego terminó siendo objeto de penalti para que el Madrid cerrara el partido con el 2-0 definido. Paradójicamente, Marcao sí acabó expulsado con dos amarillas, como su entrenador Matías Almeyda por las quejas ante la injusticia. Impotencia. Imposible.
Con todo ello podía contar el Sevilla, que sí debe mirarse hacia adentro y arreglar como pueda lo que está en sus manos. Después del año natural con 20 puntos en la tabla a falta de dos jornadas para que finalice la primera vuelta del campeonato liguero. Es una cifra pobre, pero compatible de momento con la supervivencia (gran mérito de Almeyda), a la altura de un plantel de visibles limitaciones en periodo de cinturones muy, muy apretados en Nervión. Acaba el 2025 y saluda el mercado de enero. Si el Sevilla no quiere meterse en un problema gordo, tendrá que hacer malabares con las cuentas y fichar un delantero. Eso como poco. El partido del Bernabéu deja dos lecturas principalmente. La primera es que el arbitraje le dio la puntilla. Nada nuevo bajo el sol en las visitas a la Castellana. La segunda es más importante, porque afecta estructuralmente a todo el proyecto y condición lo que viene: la efectividad de los delanteros sevillistas es un drama. Hay pocos en nómina y marcan menos. Para colmo, el que parecía entonarse pasará un mes en la Copa de África.
En la fría noche madrileña, el Sevilla sacó el orgullo y aculó al inestable Madrid de Alonso. Pero la ristra de fallos de los atacantes nervionenses Fue lo que realmente condenó al equipo de Almeyda. Por encima incluso de las polémicas decisiones de Muñiz, que ya es decir. isaac romero desperdició hasta cuatro ocasiones claras para marcar, casi todas ellas en franca ventaja ante el portero madridista, victorioso en todas las chances. Courtois también abortó buenos disparos de Alexis Sánchez y Alfon. El chileno, por cierto, resbaló en la primera parte cuando solo tenía que empujar a las redes el que habría sido el 0-1 del partido. Difícilmente un equipo va a generar tantas oportunidades de gol en el feudo blanco sin acertar ni una. El Sevilla lo consiguió, por desgracia.
Tres goles ha marcado en 17 jornadas de liga Isaac Romero. Otros tres ha hecho su compañero Akor Adams. Dos, Alexis Sánchez, más extremo que delantero y con 37 años. Inquietante y corto saldo para un equipo que busca no pasar apuros. Y es que más allá de las bajas cifras de todos ellos, preocupa la falta de efectividad de un equipo que consigue llegar al área contraria en los partidos, pero que no culmina.
El precio de no corregir esa tara le puede salir al Sevilla mucho más caro que reforzar esa posición debidamente. Antes del partido en el Bernabéu, le preguntaron a Almeyda por lo repartido que está el gol en su equipo. No hay un finalizador claro, sino que los 24 tantos que suma el Sevilla en LaLiga los han marcado entre 14 futbolistas diferentes. El entrenador respondió que él cambiaría esa situación: «Yo tendría uno que haga 20 goles. Me aseguraría un montón más de puntos. Es bueno que lo vayan haciendo entre todos, pero esto marca que necesitamos de todos. Para defender, para atacar, para presionar, para soportar en los momentos de dificultad. Necesitamos de todos de verdad«, explicó el argentino. Tráiganle el delantero.
