Esgrimiendo que es una tradición en alemania y que él siempre la había mantenido viva mientras entrenó en su país, Hansi Flick quise desear ayer Felices Fiestas a los periodistas que acuden habitualmente a sus conferencias de prensa con un vino caliente, típico de Alemania.
pero alguien del Barçaquién sabe, igual decoracióncon quien asegura llevarse de maravilla (de Alejandro Echevarría no dijo nada) o, tal vez, Gabriel Martinezel DIRCOM que pilota el despliegue electoral, le sugirió que mejor pongamos un buen jamón, cava, algunos polvorones y unas ‘neulas’. Pues eso, nada de vino caliente.
Y, en esa charla distendida, donde Flick no se apeó del inglés, aunque deseó ‘buen Nadal’ a todos, eel ‘míster’ Alemán insistió en la sugerencia que había verbalizado en la conferencia de prensa tras la pregunta de si había ya aceptado la oferta ‘virtual’ que le había formulado el presidente. Juan Laporta para renovar su contrato.
Flick les dijo a los chicos de la prensa que solo llevaba un año y medio y que le quedaba otro año y medio y, desde luego, no pareció entusiasmado ni por cumplirlo ni por dejar de cumplirlo. Eso sí, Flick no desaprovechó la oportunidad para agradecer a Laporta y Deco todo lo bueno que ha significado para él venir al Barça y vivir en Barcelona y, en ese sentido, dijo que su continuidad (y posible renovación) depende de quién gane las elecciones. Así de sencillo.
Es de bien nacido estar agradecido y todo parece indicar que Hansi Flick, el técnico triunfador en el FCBarcelona, ha decidido aparcar la neutralidad de la que debería hacer gala el ‘míster’ culé y pedir el voto para Joan Laporta. Y para él, claro.
Flick dijo que se debe a Laporta y que en él confía. Aunque escucha elogios de todos los precandidatos, no se fía y cree (“esto es fútbol, papá”) que si Laporta pierde las elecciones, igual tiene que hacer las maletas e irse a su mansión de Formentera con su nietaque es el pronóstico que, incluso, habitantes de las catacumbas de la Ciudad Deportiva ‘Joan Gamper’ Vienen pronosticando desde hace tiempo.
Lo que es evidente es que Flick se subió ayer a uno de los tanques que han sacado Laporta y su séquito a la calle para asustar a la oposición que, a este paso, no solo no se unirá sino que, incluso, podría asustarse tanto como para dejar solo al presidente para ser coronado, de nuevo, en olor de multitudes.
Las lágrimas de Leo
La posición de Flick, la entrega de Flick, la deuda de Flick, la idea de Flick, en el sentido de que solo seguirá si gana Laporta, me recuerda aquella frase (mentirosa) electoral de “solo yo puedo hacer que Leo Messi renueve y siga en el Barça”. Es decir, culés, ‘socios’si queréis que Flick siga con nosotros, ya lo habéis oído: votarme, pues solo seguirá si salgo reelegido. ¡Al loro!
Espero y deseo, más por el bienestar de Flick que, antes de lanzarse al ruedo electoral y desplegar, en la sala de prensa de la Joan Gamper, su inesperada pancarta de “Laporta, presidente”el ‘señor’ haya telefoneado a jorge messiel papá de Leóny preguntó cómo fue aquel pasaje, como fue aquel regreso precipitado de Ibiza para renovar y, al final, acabar en un mar de lágrimas al ser traicionados, papá e hijo, por Laporta.
Hansi Flick, en el partido ante el Eintracht en el Camp Nou. / Jordi Cotrina
Una cosa quedó clara ayer en la Joan Gamper entre jamóncito del bueno, cava del mejor, polvorones y ‘neulas’: si Flick tiene que irse, no soltará una lágrima. El alemán sabe cómo va esto del fútbol; Es más, ya viviste una desagradable experiencia siendo seleccionador alemán, al ser despedido poco antes de la Eurocopa.
A mí, desde luego, ya me han convencido aquellos que defienden que la campaña electoral, aunque lo niegue el Barça incluso en comunicados oficiales donde dice no estar utilizando la fuerza del club para intereses privados del presidente, arrancó en el discurso del 125 Aniversario del FCBarcelona, en el Liceo. Desde aquel momento, todo, todo, todo lo que hace Laporta y su séquito es para reforzar su posición, retener los 30.148 votos que tiene y asustar a la oposición.
Solo faltaba que Flick, la única persona que adora toda la ‘caballero blaugrana’ (ni siquiera Lamina Yamal aglutina tanto cariño y respeto), pidiese descaradamente, sin complejo alguno y arrinconando la neutralidad que debería respetar, el voto para el presidente Joan Laporta.
Mientras las decenas y decenas de directivos, profesionales y empleados que fueron despedidos o decidieron huir del Barça guardan silencio, Laporta y su séquito viven obsesionados haciendo campaña para seguir gobernando el ‘mès que un club’.
Nadie desea que al equipo le vaya mal. Nadie desea que el equipo desfallezca. Nadie desea que sea un año en blanco. Y, por tanto, o encuentran el papelito o se unen y protagonizan una campaña a cara de perro, igualando el ‘pozo y dos puntos’el desparpajo, la demagogia y el populismo del presidente, o no tienen nada que hacer. Laporta y su séquito tienen tan engrasada la maquinaria electoral que todo el club va a una detrás de él. Película incluida.
esas bocas
Eso sí, hay dos situaciones que Laporta, los suyos y hasta Flick no contemplan y que, por descontado, no hay posibilidad alguna que sucedan, aunque las teman.
Unaque un leo messi le apetezca hacer algo más que aparecer clandestinamente en el Spotify Camp Nousu casa. Insisto, cosa muy, muy, remota, pues la ‘Pulga’ se sabe el símbolo de todos los barcelonistas y no se arriesgará a perder ni un solo adepto.
Y dosaún más ‘inversemblante’es decir, inverosímil, no creíble, que los 37 ejecutivos, directivos o empleados despedidos o que huyeron del club cuenten públicamente los motivos que explican en privado, en familia, a los amigos, de por qué se fueron o los despidieron. Tanto el discurso de Messi como el de Ferran Reverter, Jaume Giró, Juli Guiu, Jordi Llauradó, Jordi Cruyff, Xavi Hernández, Maribel Meléndez, David Barrufet, Carles Folguera…y tantos otros Serían suculentos y, tal vez, quién sabe, redondearían el perfil estupendísimo que Jordi Basté Dibujó sobre el presidente que persigue la reelección.
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