Al acabar el partido de Vila-real, y en un correctísimo y flemático castellano, Frenkie de Jong dijo: “Estamos vivos en todo y estamos contentos”. Estar vivo en todas las competiciones es una aspiración propia de club importante, lo que cambia es la manera de lograrlo. El Real Madrid, por ejemplo, está vivo en todas las competiciones, pero arrastra una crisis de identidad que, incluso ganando partidos (a veces gracias a interpretaciones arbitrales que transforman el reglamento en una delirante performance cubista), no logra quitarse de encima la losa del entorno tóxico. Además, a rebufo de la explotación de realidades virtuales que hacemos los medios de comunicación –como el dichoso Campeonato de Invierno–, mantenemos el liderazgo anímico de la Liga.
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