Hoy, 22 de diciembre de 2025, se cumple el 155º aniversario de la muerte del gran poeta romántico. Gustavo Adolfo Bécquer. Es lógico que una oportunidad así no fuera desaprovechada por el Ministerio de Culturaen el que el Romanticismo es un valor … en alza, para rendir homenaje al gran poeta sevillano, autor de las célebre ‘Rimas’, muchas de cuyas estrofas alimentan, de memoria, la educación sentimental «de los españoles y las españolas» (sobre todo antes de Google, por supuesto).
Pero hablamos de las rimas de Bécquer, las famosas ‘Rimas’ de Bécquer, claro. No de las de Lope de Vega, que son las ‘Rimas humanas y divinas’, escritas por el Fénix de los Ingenios, o más bien por uno de sus heterónimos o disfraces, que fue el célebre licenciado Tomé de Burguillos. Este era, por cierto, un poeta pobre y desdichado que satirizaba en sonetazos cómicos la vida y el amor.
A él (a Lope, ya su pseudónimo circunstancial) debemos, pues, las ‘Rimas humanas y divinas’, que no son las de Bécquer, entre otras razones, por que no las hizo el autor de las ‘Leyendas’, y porque fueron editadas en 1634, año de nuestro Señor en el que no era todavía conocido el poeta romántico ni por supuesto su epígono, el ministro de la cosa cultural actual. Porque queriendo rendir homenaje a uno le han dado al otro en la cresta, y como es lógico la bola le rebota ahora al ministro bajo cuyo mandato se ha perpetrado el yerro. Hoy la lotería le ha tocado a un poeta, sí. Pero no al que se pensaban.
✍️ “No digáis que agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía”🔙 En el aniversario de su fallecimiento, recordamos a Bécquer, uno de los grandes poetas de nuestra cultura y una leyenda del Romanticismo español. pic.twitter.com/tawU9J8lDm
— Ministerio de Cultura (@culturagob) 22 de diciembre de 2025
En las redes, con arte gráfico efímera, se incluye un grabado del bello poeta y un lote de imágenes de lo que pensarían que son sus obras desplegadas como unos duples de mus al acabar la mano. Ahí, en la cuenta del Ministerio –a saber, @culturagob– ya una hora muy torera, las 5 de la tarde o poco más (que ya es inri para el ministro antitaurino), se ha publicado en X el homenaje a Bécquer con la sentida leyenda: «En el aniversario de su fallecimiento, recordamos a Bécquer, uno de los grandes poetas de nuestra cultura y una leyenda del Romanticismo español».
Así mejor no homenajeen a Sánchez Mejías
-A ver, muchacho, ¡que no falten las ‘Rimas’!, -debió decir el encargado de la poesía en el equipo de Urtasun. Y las rimas se metieron, seguramente después de buscar en internet o de preguntarle a la IA de Sumar. Ahí debe estar el problema. Y el resultado es un gazapo ministerial de leyenda becqueriana, impropio de cualquier departamento que lleve la Cultura como nombre o avatar en redes. La obra de Lope vendida como de Bécquer.
Si este es el homenaje en un aniversario insípido, no redondo, del poeta sevillano, con metedura de pata tan grande, miedito me da pensar en el homenaje forzado que tendrá que rendir a Urtasun al intelectual y torero Ignacio Sánchez Mejías, después de la polémica por su exclusión de los planos del Centenario de la Generación del 27. La polémica fue tal que el ministro tuvo que rectificar. De sabios es, según me dicen, y se lo agradecemos. Para rectificar aún tiene espacio poético.
Puede que Urtasun sea ya el ministro que acierta cuando rectifique. «No digáis que agotado su tesoro,/ de asuntos falta, enmudeció la lira», recitaban hasta ayer en el Ministerio de Cultura. Pero ahora se han pasado de las ‘Rimas’ de Bécquer a las de Lope y mirando la puerta cerrada del despacho del ministro los pocos valientes que quedan por allí declaman, con alguna morcilla de su cosecha: «Tú que del sol a la celeste lumbre/ derrites loco la guedeja cana,/ y por la hierba de color de rama/ deslizas tu risueña mansedumbre./ A tu fuente conducen mi persona/ Poeta en pelo, mientras tengas silla,/ no Más deseos de corona inmortal.»
La tradición sigue viva en el Ministerio de Cultura, a pesar de los arduos esfuerzos que tanto valoramos entre quienes allí mandan. Al Ministerio ya le van a llamar el Monte de las Ánimas, en homenaje, ¿lo adivinan?, a Lope de Vega.
