En épocas decembrinas y de vacaciones, las personas suelen irse de viaje a la costa ya lugares cálidos, con el propósito de ir a tomar el sol y descansar. Piscina, playa, paseo de olla en el río y largas caminatas hacen parte del itinerario de muchas familias colombianas.
Pero además de eso, muchas personas piensan que el tono ligeramente más oscuro que toma la piel después de estar al sol se ve bien y es estético. Esto hace que, cada vez más, la gente quiera exponerse por largas horas a la radiación solar y sin ningún tipo de prevención ante quemaduras.
“El sol emite diferentes tipos de radiación ultravioleta. Estas radiaciones ultravioleta son las responsables de la quemadura solar, de la pigmentación y de otros efectos, por lo que hay que tener especial cuidado para evitar quemaduras”, afirma el dermatólogo Arturo Argote, en una entrevista con EL TIEMPO, en donde también habla de los mitos del bronceo, los cuidados que debería tener la piel y las recomendaciones para estas vacaciones.
El bronceado, un mecanismo de defensa.
El bronceado ocurre cuando la radiación activa los melanocitos, que son los que producen melanina. “Es la célula responsable de producir el color de la piel cuando recibe radiación ultravioleta, justamente para protegerse. Esa melanina se refleja en la persona como el bronceado”, explica el doctor Argote, quien afirma que, aunque muchas personas pueden percibir el bronceado como agradable, eso no es sinónimo de que sea saludable.
“Si una persona se expone al sol, la piel sufre, independientemente de si lo hace con protector solar o si entra en una cámara de bronceado. Todo depende de las dosis. Además, tiene relación con el envejecimiento prematuro de la piel. No es algo inmediato, no es que la persona envejezca mañana, pero a largo plazo, una persona que es muy blanca y se exponen mucho al sol va a arruinar el colágeno”, comenta el dermatólogo Argote.
Los mitos y errores comunes
La brisa no quema
Si va a ir a un lugar montañoso en el campo colombiano a pasar largas jornadas de sol, es importante que se después de un mito muy popular: que la brisa genera quemaduras. “La brisa no quema”, es una de las cosas que dice el dermatólogo. Lo que quema es la radiación, que en zonas con una mayor altitud penetra más fácil y más rápido en la piel. “El rayo se demora menos en llegar a una zona montañosa que al mar. La gente cree que es en el mar que uno se quema más porque está más tiempo por fuera, pero no es así”, advierte el experto.
Las cámaras de bronceado no son seguras
Muchas veces, las personas en busca del bronceado perfecto recurren a cámaras de bronceado, pero el dermatólogo Argote dice que estos aparatos no son seguros para la piel. “Los dermatólogos no somos partidarios de estos famosos métodos. No están indicados y tampoco se conoce exactamente qué tipo de radiación producen en los pacientes. Muy diferente a la fototerapia, que es terapéutica y que es para pacientes con enfermedades en la piel”.
El doctor Argote también advierte que las personas pueden terminar con quemaduras o procesos inflamatorios importantes en la piel, y que Estas cámaras están prohibidas en países como Brasil y Australia por sus riesgos cancerígenos.
No tomar el sol en “horas pico”
Para los expertos en la piel, exponerse al sol en las horas en las que es más fuerte la radiación ultravioleta (10:30 am a 2:00 pm) puede, en primer lugar, causar quemaduras y aumentar el riesgo de cáncer de piel, así como dañar el ADN celular y acelerar el envejecimiento. “Es mejor en las primeras horas de la mañana o ya bien entrada la tarde, para un bronceado más seguro y siempre usando protector solar”, comenta el dermatólogo Arturo Argote.
También hay que tener cuidado con los cítricos como la naranja, el limón, la piña o incluso frutas como el mango.pues si estos entran en contacto con la piel que después se exponen al sol, generan manchas.
¿Cómo se debe cuidar la piel?
Uso de protector solar: es la recomendación principal para todos. “Debe usarse en general dos veces al día (y debe tener un mínimo de 30 FPS), pero la frecuencia puede variar a tres o cuatro veces si la persona está muy activa o en contacto con el agua.. Es muy importante no olvidarse del cuello. Es una zona que está muy expuesta, entonces se aplicará siempre bloqueador ahí y en las manos, que también son partes del cuerpo que todo el tiempo están recibiendo radiación”, dice el dermatólogo.
Uso de gorras y sombreros: para Arturo Argote, si alguien sabe que va a exponerse al sol, lo mejor es que utilice un sombrero que le cubra las orejas, la nuca y los laterales del cuello. “La gorra está bien, pero mejor el sombrero”, aclara Argote.
Los niños deben tener un cuidado más estricto.: según el dermatólogo, los niños aprenden por imitación, entonces es importante que ellos vean que los padres se apliquen bloqueador y tengan todos los cuidados, como el uso de sombreros y prendas que los protejan del sol.
Es importante que todos en la familia beban suficiente agua e hidraten su piel para prevenir daños y envejecimiento prematuro.
