En un negocio ultra atomizado, como es la fabricación y mantenimiento de ascensores, la empresa española Fain está trabajando en hacerse grande a fuerza de compras. En el último año, la compañía ha anunciado la adquisición de 14 empresas del sector, en España y en Europa. La última, la adquisición de la compañía irlandesa Accel, coloca a la española como líder en el sector en Irlanda por cuota de mercado. Estas fusiones le permitirán cerrar el año con una facturación de 260 millones de euros y aspirar a crecer un 15% adicional en 2026, hasta los 300 millones.
Gracias a estos esfuerzos de crecimiento, Fain tiene ya presencia en siete mercados europeos: la mencionada Irlanda, Bélgica, Dinamarca, Países Bajos y Suiza. En España, es la quinta del ranking compitiendo contra multinacionales de gran calado. Fain diseña y ensambla sus propios ascensores, gestiona proyectos llave en mano de soluciones verticales en obra nueva y realiza contratos de mantenimiento de equipos a largo plazo.
La empresa ha comprado 14 empresas a lo largo del año para expandirse
Las compras son una de sus estrategias de expansión, junto al crecimiento orgánico y la instalación en obra nueva, que les permite ganar densidad operativa y diversificar riesgos, según explica a La Vanguardia Nicolás Mediavilla, presidente de Faín. Esta diversificación y expansión fue una de las lecciones que les dejó la crisis del 2007-2012, donde, después de años de fortísimo crecimiento en obra nueva, el negocio se hundió de un día para otro.
Tener que prescindir a gente que había sido “su guardia” y los durísimos recortes que hubo que llevar a cabo en esa época apartó a Nicolás Mediavilla padre de la dirección de la empresa para dar paso a la segunda generación, Nicolás hijo, Gema y Jorge. El actual presidente explica que hay una parte de su estrategia que se centra en proteger la compañía y sus trabajadores de futuras crisis. “Fue un proceso bastante traumático que nos llevó a una conclusión firme: no podíamos volver a depender de un solo mercado”, detalla.
Tras la crisis de la burbuja inmobiliaria, la empresa amplió mercados y negocios
La solución fue “jugar en un tablero de ajedrez mucho mayor”, iniciando una expansión internacional que hoy les otorga “una solidez salvaje”, asegura. Actualmente, España representa el 60% de la actividad de Fain, mientras que el mercado internacional ya supone el 40%. Mediavilla apunta a que serán más rentables si operan solo en España pero prefieren la seguridad de la diversificación.
La pata del negocio que más sufrió en la crisis inmobiliaria fue la centrada en obra nueva, que pasó de ser el 70% del negocio a estar a punto de cerrar. Actualmente, la obra nueva supone el 15% de la facturación, una situación más equilibrada y que les permite gestionar mejor los recursos necesarios. “Una obra nueva implica adelantar capital para la instalación de los equipos y luego, mantener contratos de mantenimiento. Es una inversión”, señala Mediavilla. Fain prefiere así dedicar estos recursos económicos a ganar contratos de mantenimiento, que suponen el 50% de la facturación ya la expansión.
300 Millones es la facturación con la que esperan cerrar en 2026, un 15% más que en el 2025
La diversificación también les llevó a abrir una empresa hermana de instalación y mantenimiento de puertas automáticas, que ha experimentado un crecimiento “estratosférico” en los últimos tres años, pasando de gestionar poco más de 1.000 puertas a unas 10.000 en la actualidad. Este segmento nació como una empresa independiente para profesionalizar un servicio que antes era secundario y poco motivador para los técnicos de ascensores, logrando desde entonces un crecimiento del 750% y multiplicando por diez su volumen de negocio. Actualmente, esta división opera en España y genera “importantes sinergias comerciales” con el negocio principal, explican.
