Las instituciones tienen el desafío, en medio de una escalada de violencia en distintas regiones y el fortalecimiento de organizaciones criminales, de garantizar que los colombianos puedan salir a las urnas y ejercer, de manera libre, su derecho al voto.
El 2025 termina siendo un año crítico para las instituciones, que una vez más demostraron su solidez e independencia en medio de duros ataques de la Casa de Nariño al Congreso ya las altas cortes por decisiones contrarias a los intereses del Ejecutivo. El controvertido ‘decretazo’ de la consulta popular, que el Gobierno intentó impulsar por encima del ‘no’ del Senado, fue un punto de inflexión para la relación armónica entre los poderes públicos de la que habla la Constitución Política de 1991.
Una de las principales preocupaciones de cara a la contienda electoral también proviene de los constantes ataques a la Registraduría por parte de funcionarios del Gobierno Nacional y del mismo presidente. Gustavo Petroquien hace tan solo unas semanas acusó a la entidad que dirige Hernán Penagos de estar preparando un supuesto fraude. El rechazo a esas afirmaciones, de las que Petro no presentó ningún sustento, fue mayoritario. De hecho, la Registraduría termina, según las encuestas, como una de las instituciones con mejor imagen para los colombianos.
El primer gran pulso será el 8 de marzo, cuando se lleven a cabo las elecciones legislativas. En los últimos tres años, si algo quedó claro es que cada voto en el Congreso cuenta. El propio presidente Petro, tras varias derrotas por falta de un par de votos, ha insistido a sus bases en que no es suficiente con ganar la presidencia y que es necesario ganar las legislativas para 2026. La oposición, mientras tanto, también se está moviendo. No en vano, uno de sus máximos exponentes, el expresidente Álvaro Uribe, aspira al Senado con el número 25 de la lista cerrada del Centro Democrático.
Paloma Valencia y Álvaro Uribe. Foto:PalomaValencia
Además de las elecciones legislativas el 8 de marzo, ese día se vivirá el primer gran pulso de las presidenciables a través de las consultas interpartidistas. Por ahora, están confirmadas dos. Por un lado está ‘La Gran Consulta por Colombia’, en la que ya están matriculados Vicky Dávila, Paloma Valencia, David Luna, Mauricio Cárdenas, Juan Daniel Oviedo, Juan Manuel Galán, Mauricio Cárdenas y Daniel Palacios. Allí podría aterrizar en los próximos días Juan Carlos Pinzón. También se está consolidando la consulta del Pacto Amplio con Iván Cepeda, Roy Barreras y Camilo Romero. Sin embargo, hoy existen serias dudas jurídicas sobre si Cepeda puede estar en esta instancia, pues no hay claridad sobre si la consulta de octubre del Pacto Histórico, en la cual venció a Carolina Corcho, fue partidista o interpartidista. La justicia tendrá la última palabra.
Miembros de la Gran Consulta por Colombia. Foto:X: @VickyDavilaH
Los colombianos volverán a las urnas el 31 de mayo, en la primera vuelta presidencial y, todo parece indicar, lo harán de nuevo el 21 de junio para elegir al sucesor de Gustavo Petro. Se espera una participación histórica de la ciudadanía.
El frente diplomático
El 2026 será un año crucial para las ya deterioradas relaciones bilaterales con el Gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump. Colombia tiene el desafío de trabajar para ser nuevamente certificada, y esto no solo estará mostrando buenos resultados en la lucha contra las drogas, sino que será clave la diplomacia. Las relaciones con Washington no son las únicas que están en estado crítico; también lo están con otros vecinos de la región, por lo que el llamado de excancilleres es a fortalecer los canales diplomáticos en la recta final de este gobierno.
El último baile de la reforma de la salud.
La reforma de la salud, dos veces archivada por la Comisión VII del Senado, tendría su última oportunidad. Se espera que en marzo, una vez se reanude la legislatura, la plenaria discuta la apelación radicada tras el archivo presentado por el senador de Alianza Verde Fabián Díaz. Si las mayorías acompañan la apelación, la iniciativa no será archivada y será otra comisión la encargada de estudiarla en tercer debate. Pero si se decide lo contrario, la última reforma social del gobierno Petro quedará negada definitivamente y tendría que ser presentada nuevamente. Los resultados de las legislativas del 8 de marzo serán claves en la decisión que está en manos de una corporación donde son más las derrotas para el Gobierno.
Caso Petro y la comisión de acusación
A seis meses de que se vaya este Congreso, la Comisión de Acusaciones de la Cámara sigue sin moverse en el caso de la violación de topes de la campaña Petro Presidente, a la cual el Consejo Nacional Electoral encontró responsable en un proceso administrativo. Según la ley, el candidato también es responsable de las irregularidades en la campaña. Como Petro fue elegido presidente, es la Comisión de Acusaciones, su juez natural, la encargada del caso. Sin embargo, el Gobierno ha impuesto sus mayorías en la comisión y el resultado es que, después de más de dos años, no hay ningún avance importante. El proceso está estancado por una recusación contra Alirio Uribe, representante petrista y uno de los investigadores.
Presidente Gustavo Petro en alocución presidencial. Foto:Presidencia
¿Caminará la constituyente?
La idea de cambiar la Constitución del 91 a través de un constituyente, que en campaña Petro juró que no iba a intentar, será otro de los puntos de la agenda del presidente en 2026. El Gobierno radicó el viernes (foto) el comité promotor y comenzará la tarea de recolectar firmas para, posteriormente, presentar un proyecto al próximo Congreso. El martes, en su alocución, el mandatario volvió a hablar de la constituyente y, de nuevo, saltándose las normas que le impiden participar en política, llamó a votar por congresistas que apoyaban esa propuesta. El constituyente será tema de campaña del petrismo, pero de ahí a concretarla hay un largo trecho que, según los analistas, difícilmente será exitoso para sus promotores.
Gobierno, en plena campaña
Gustavo Petro arranca sus últimos siete meses en la Casa de Nariño y, según advierten los analistas, todas las señales apuntan a que más que a concretar sus programas –la baja ejecución es uno de los sellos del actual mandato– el Gobierno se enfocará en la campaña política del 2026. Entrega de tierras, transición energética, cierre de brechas, entre otros puntos del Plan Nacional de Desarrollo, además del saldo en rojo de la ‘paz total’ y en la gestión económica, siguen siendo tareas pendientes. En estos próximos meses, advierten los analistas, se espera ver a un presidente en modo campaña, pese a las prohibiciones legales y constitucionales, y que podría radicalizar su discurso, tal y como quedó en evidencia esta semana en la alocución presidencial.
Las últimas batallas en el Congreso
El Congreso todavía tiene varios temas pendientes que deberán resolver cuando se reanude la legislatura en marzo, justo después de las elecciones. Entre las principales iniciativas se destaca la ley que crea, una vez más, el Ministerio de la Igualdad, que ya fue aprobada por las comisiones primeras conjuntas y que ahora está a la espera de los debates en plenaria. En Cámara tendría los votos, pero en Senado el futuro es incierto. También está pendiente la ley ordinaria de la jurisdicción agraria, que lleva un año a la espera de que las plenarias de Senado y Cámara realicen sus respectivos debates tras ser aprobados en comisiones.
Directora Angie Rodríguez y ministros Armando Benedetti y Guillermo Alfonso Jaramillo Foto:CÉSAR CARRÍA
La puja por la Contraloría
Una de las votaciones claves que se llevarán a cabo en el Congreso será la elección del próximo contralor general, en reemplazo de Carlos Hernán Rodríguez, quien culminará su período constitucional. La convocatoria la hará el Congreso actual, pero la elección de la cabeza de este ente de control estará en manos de los próximos inquilinos del Capitolio, según lo establece la ley. El nuevo contralor general asumirá en septiembre y su elección será el primer gran pulso político después del 20 de julio, cuando arranque la nueva legislatura. Ese resultado dejará ver cómo quedaron las mayorías legislativas y la incidencia del gobierno entrante sobre las decisiones de las dos cámaras parlamentarias.
MATEO GARCÍA
Subeditor de Política
