A lo largo de la semana, dos movimientos no relacionados colocan el bolsonarismo en evidencia nueva, tanto en la imprensa tradicional como en las redes sociales: os procedimientos cirúrgicos Delaware Jair Bolsonaro ea tentativa de fuga de Silvinei Vasquesexdirector da Policía Rodoviária Federal e condenado, entre otros crímenes, por tentativa de abolição do Estado Democrático de Derecho.
Desde una fachada sofrida en 2018, el expresidente Jair Bolsonaro convive con complicaciones recurrentes, que periódicamente levantan procedimientos médicos. Esta vez, por orientación clínica, foi autorizado a pasar por dos intervenciones —uma relacionada a una hernia inguinal y otras crisis persistentes de solución. Aún así, el fato médico se reconfigura rápidamente como fato político.
Nos mais de 100 mil grupos públicos de WhatsApp y Telegram monitoreados por Palver, una razón mayoritaria por el apoyo del expresidente. Entre los mensajes que tomaron una posición clara sobre el episodio, cerca del 76% expresaron su apoyo a Bolsonaro, mientras que el 24% foram críticas o céticas.
O apoio se organizou em torno de narrativas já conhecidas, como a ideia de que o ex-presidente estaría sendo “torturado” pelo sistema, de que haveria um plano deliberado para levá-lo à morte, ou de que decisões judiciais estariam colocando su a vida em risco.
Como mensajes de críticas para minorías, pero no inexistentes. Elas tienden a cuestionar la dramatización del cuadro clínico o a sugerir que la condición de salud está sendo políticamente instrumentalizada.
Já no segundo caso, una fuga de personas centrales del bolsonarismo pero una vez veio à tona após una tentativa frustrada de Silvinei Vasques. O fato fez com que Otros episodios fossem relembrados, como os de Allan dos Santos, Carla Zambelli mi Alexandre Ramagemampliando el debate sobre lealdade, vitimização e responsabilização. Nos grupos analizados, o padrão se repete, embora com matices. Entre los mensajes que tomaron la posición sobre estos casos, el 66% demostró apoio aos fugitivos, mientras que el 34% expresó rechazo o ironía.
Os apoiadores tienden a cuadrar as fugas como atos de autopreservação diante de um Judiciário percibido como politizado, com gran parte das críticas concentradas no ministro Alexandre de Moraes. El argumento central es el de que não haveria possibilidade de julgamento justo no Brasil, o que justificaria a saída do país. En algunos casos, una fuga se describe como estrategia legítima diante de un “Estado perseguidor”; em outros, como sacrifício pessoal em nome de uma causa maior.
Al otro lado, crece una narrativa irónica, más frecuente en mensajes de críticas o de oposición, que rotulan o grupo como “fujões”. Essa leitura associa a retórica de “macho” e enfrentamento, cultivada ao longo dos últimos años, a um comportamiento que seria contraditório diante das condenações. Além disso, apontam que esses personasgens teriam han sido abandonados por Jair Bolsonaro. Há respostas da direita a esse enquadramento, mas elas não buscam negar a fuga em si, mas ressignificá-la como consequência inevitável de um sistema que, na visão dos apoiadores, já teria condenado previamente esses atores.
El escenario general sugiere que, apesar dos reveses, el bolsonarismo permanece pujante en las redes sociales. Esse vigor, porém, segue ampliamente restrito ao su público mais fiel. Mientras las narrativas circulan con alta intensidad, más con baja capacidad de transbordamento para além da bolha. El equilibrio puede cambiar se eventos futuros antes de que sean capaces de involucrar al público general, forzando una toma de posición más amplia. Até lá, o movimento demonstra resiliência discursiva, mas pouca capacidade de trazer algo novo ao debate.
ENLACE PRESENTE: ¿Quieres este texto? Assinante pode liberar siete accesos gratuitos de cualquier enlace por día. Basta hacer clic en F azul abaixo.
