Nvidia ha completado la inversión de 5.000 millones de dólares (4.250 millones de euros) en Intel. Según el documento presentado a la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) de Estados Unidos, la compañía dirigida por Jensen Huang adquirirá 214,8 millones de acciones ordinarias a 23,28 dólares (19,79 euros) cada una.
El acuerdo se había anunciado en septiembre, pero no se ha oficializado hasta diciembre por la falta de aprobación de los organismos antimonopolio de Estados Unidos. La falta de oficialización no frenó el aumento de las acciones de Intel, que llegaron a subir un 30% el día del anuncio del acuerdo. Ha sido un salvavidas para Intel, cuyos títulos habían alcanzado su nivel más bajo en más de una década, por debajo de los 20 dólares por acción.
La empresa liderada por Lip-Bu Tan fabricará CPUs x86 personalizadas que serán integradas en la infraestructura de IA de Nvidia. Además, Intel producirá y ofrecerá al mercado sistemas en chips (SOC), un único microchip que integra todos los elementos necesarios para que un ordenador funcione, que usarán componentes de la GPU (unidad de procesamiento gráfico) RTX de Nvidia. Estos SOC potenciarán una amplia gama de ordenadores que demandan la integración de CPUs y GPUs.
La administración Trump adquirió el 9,9% del capital por 8.900 millones de dólares
Con esta inversión de 4.250 millones de euros, Nvidia adquiere el 4% del capital de Intel y se posiciona como el tercer mayor inversor privado, solo por detrás de Blackrock (397,81 millones de acciones) y Vanguard Group (390,83 millones de acciones).
Fuera de la inversión privada, el mayor accionista de Intel es el Gobierno estadounidense. La Administración Trump adquirió el 9,9% del capital por 8.900 millones de dólares con el objetivo de reforzar el valor de una de sus principales firmas de semiconductores. Esta inyección de capital se sumó a los 2.200 millones de dólares (1.870 millones de euros) en ayudas CHIPS que Intel había recibido hasta entonces, lo que elevó la inversión estatal a un total de 11.100 millones de dólares (9.435 millones de euros).
La oficialización del acuerdo ha tenido un ligero impacto positivo en las acciones de Intel, provocando un aumento del 0,47% durante las primeras horas de la bolsa de Nueva York. Nvidia no ha tenido la misma suerte y sus acciones han perdido un 1,82% de su valor.
