A pocas horas de despedir el año, las celebraciones dejan atrás los adornos y regalos para dar paso a una de las tradiciones más esperadas: las cábalas y rituales de Año Nuevo, prácticas llenas de simbolismo que buscan atraer buenos deseos para el año que comienza. Es así, como cada 31 de diciembre a la medianoche, muchas personas realizan estos ritos con la esperanza de que el nuevo año llegue acompañado de amor, salud, viajes y prosperidad.
Entre las cábalas más conocidas está comiendo doce uvas, una por cada mes del año, con la intención de asegurar buena fortuna durante todo el período. Otra práctica muy popular es salir a dar una vuelta a la manzana con una maleta, para que así el nuevo año llegue con viajes y nuevas experiencias.
La ropa también juega un papel importante en estas creencias. Usar ropa interior de distintos colores responde a distintos anhelos: amarillo para la suerte y la felicidad, rojo para el amor, blanco para la paz y verde o azul para la salud y proyectos personales. Algunos también prefieren estrenar ropa o vestir tonos dorados como símbolo de renovación y riqueza.
Otras cábalas están relacionadas con el dinero y las oportunidades, como colocar un billete o una llave en el zapato, o brindar con un anillo dentro de la copa para atraer compromiso y estabilidad afectiva. Asimismo, quemar un papel con aquello que se quiere dejar atrás representa un cierre simbólico del año viejo.
Finalmente, limpia la casa, abre las ventanas y haz una lista de deseos son acciones que buscan renovar las energías y comenzar el año con optimismo. Más allá de la creencia, estas tradiciones reflejan la esperanza colectiva de que el nuevo año traiga cambios positivos y nuevas oportunidades.

