Al cierre del año, las tradiciones populares cobran un protagonismo especial en los hogares. Más allá de los rituales comunes como el uso de prendas amarillas o las doce uvas a medianoche, existe un conocimientos ancestrales que persiste en el tiempo y que intenta anticipar el comportamiento de la naturaleza: las cabañuelas.
Este sistema de observación meteorológica empírica. es utilizado por comunidades rurales e indígenas para intentar descifrar cómo se distribuirán las lluvias y el sol durante los próximos doce meses.
La lógica de las cabañuelas se basa en una lectura detallada de los primeros días de enero. Quienes practican este método sostienen que cada jornada de las dos primeras semanas del año representa un mes específico.
De esta manera, el comportamiento del cielo, la temperatura y el viento durante el 1 de enero define el clima del primer mes del año.
Bajo esta premisa, el 2 de enero corresponde a febrero, el 3 de enero a marzo y así sucesivamente hasta llegar al 12 de enero, que representaría el mes de diciembre.
Es una práctica de mucho tiempo atrás. Foto:Imagen generada con IA (El Tiempo)
¿Qué son las cabañuelas de retorno?
Sin embargo, para muchos observadores el proceso no termina ahí. Existe una segunda fase denominada “cabañuelas de retorno” o inversas, que ocurre entre el 13 y el 24 de enero.
En este periodo, el conteo se realiza de forma descendente: el 13 de enero se asocia con diciembre, mientras que el 24 de enero cierra el ciclo regresando a enero.
Esta segunda etapa tiene como fin confirmar o ajustar las observaciones realizado en la fase inicial.
Perspectiva técnica frente a la tradición
Si bien las cabañuelas forman parte del patrimonio cultural y del saber popular, las autoridades meteorológicas fundamentan sus proyecciones en modelos científicos y análisis de variables atmosféricas.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) ha señalado que para el inicio de 2026 se espera que el comportamiento de las precipitaciones en las regiones Andina, Caribe y Pacífica oscila entre lo normal y niveles por encima del promedio.
En contraste, las zonas de la Orinoquía y la Amazonía mantendrían registros más cercanos a sus promedios históricos.
La entidad suele recordar la importancia de consultar fuentes técnicas para la toma de decisiones, especialmente en sectores como el agropecuario.
Al respecto, el instituto ha manifestado que “lo ideal es mantenerse informado en los diferentes canales del IDEAM para ver día a día cómo estará el clima tanto en diferentes días como en las diversas zonas del país”, según lo reportó Caracol Radio.
Las comunidades indígenas son quienes se involucran con está tradición. Foto:Imagen generada con IA (El Tiempo)
La observación del clima convive con una serie de prácticas que buscan atraer prosperidad o limpiar las energías tras el cierre del 2025.
Además de los viajes simbólicos con maletas, es frecuente encontrar personas que realizan limpiezas energéticas en sus viviendas o que optan por escribir en papel los eventos negativos del año viejo para luego quemarlos, simbolizando un proceso de renovación y desprendimiento antes de iniciar el nuevo ciclo.
MARIANA SIERRA ESCOBAR
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*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por una periodista.
