El triunfo del Arsenal en el campo del Bournemouth el sábado (2-3) obligaba al ciudad de manchester a ganar para que la diferencia de puntos no empezara a ser preocupante. Recibía a un mal enemigo. Recibía a un Chelsea presumiblemente espoleado por el cambio de entrenador (la propiedad se cargó a Enzo Maresca y colocó, de momento, a Calum McFarlane, entrenador del sub-21, de interno). Los de Pep Guardiola, que venían de empatar en Sunderland (0-0), tropezaron de nuevo (1-1) y se alejan a seis puntos del liderato, atrapados en el segundo lugar por el Aston Villa, el tercer candidato al título.
Tres partidos ha encadenado Erling Haaland sin marcar, y de sus crisis da fe que ninguno de sus remates encontrará el camino de la red, el primero desviado por Jorgensen -el meta fue uno de los cambios en el Chelsea al sustituir a Robert Sánchez- el segundo desviado por el poste. Un mínimo acierto del artillero habría ahorrado sufrimiento al City, que no supo blindar el resultado. El neerlandés Tijjani Reijnders sí que está inspirado.
Gianluigi Donnarumma salva el primer intento de Enzo Fernández antes de que le bata definitivamente sobre la línea de gol. / OLI BUFANDA / AFP
Con su tercer gol en cuatro partidos y con un tiro más complicado que los de Haaland, marcó en el primer tiempo (m. 42) y dio paz al equipo ante. un Chelsea impreciso pero malhumorado, de pie fuerte, que para la siguiente jornada (el miércoles) debería tener un nuevo entrenador que colme las expectativas del club, tan altas como fue la inversión económica del pasado verano.
Tres intentos de Enzo
Enzo Fernández marcó en el minuto 94 para un resultado que no soluciona ni aclara nada. Necesitó armar la pierna tres veces para acertar a medio metro de la línea en un centro pasado: primero chutó al aire, luego al balón, parado desde el suelo por Donnarumma y entonces acertó, ya sin oposición.
El City pudo contar con Rodri, ya se recuperó en el momento en el que Nico González ha caído lesionado. Por el contrario, el duelo del Etihad dejó el saldo de dos lesionados: Josko Gvardiol y Rúben Días, los dos centrales titulares. Pedro Neto dispuso de una ocasión para el Chelsea tras el descanso, y Liam Delap disparó por primera vez entre los tres palos en el minuto 71. La mínima ventaja dejaba el marcador expuesto y el City lo pagó.

Reece James ayuda a Josko Gvardiol a retirarse del terreno de juego, lesionado por una fuerte entrada. / DPA vía Europa Press
Un golazo frenético al Liverpool
Algosemejante le sucedió al Liverpool en Fulham, cuarto en la tabla, lejos de los aspirantes, y próximo rival del Arsenal el jueves. El equipo de Mikel Arteta ha sacado cuatro puntos de ventaja sobre los cinco perseguidores (tres sobre el Aston Villa) en las dos jornadas del nuevo año.
Colocaba el Liverpool el 1-2 en el minuto 94 gracias a Cody Gakpo y tenía motivos para celebrarlo con profusión tras los apuros vividos, pero al partido aún le quedaba una mecha de tres minutos. Una jugada por la izquierda llevó el balón a Harrison Reed, que lo recibió fuera del área. Avanzó solo, con ocho jugadores rojos dentro del área, y probó el disparo de su vida. Le salió. Directo a la escuadra.
el manchester unido, como el City, el Chelsea y el Liverpool, encadenó el segundo empate consecutivo. A la desgracia del 1-1 con el Wolverhampton, el colista, en casa, le sucedió el 1-1 en la visita al Leeds (16º). Matheus Cunha igualó tres minutos después del tanto inicial de Brenden Aaronson, pero ahí acabó todo su acierto goleador.
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