Lapatilla
La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses ha abierto un nuevo capítulo de incertidumbre para muchos venezolanos exiliados en Estados Unidos, para quienes la falta de claridad sobre una transición democrática y la posibilidad de nuevas acciones militares enfrían cualquier idea de regresar a su país. La ambigüedad se agrava para cientos de millas que quedaron en el limbo después de que la Administración de Donald Trump canceló protecciones migratorias temporales, así como entre solicitantes de asilo que temen que sus casos se vean afectados por el cambio de circunstancias en Venezuela.
Por El País
“En las últimas 48 horas la comunidad está en pánico completo”, dice John De La Vega, un abogado venezolano de Miami que asegura que lo han llamado “cientos de personas” preocupados por sus procesos migratorios desde que se supone que un comando había capturado a Maduro en un ataque sorpresa durante la madrugada del sábado. “La incertidumbre principal es: Si capturaron a Maduro, ¿será que se caerá mi caso de asilo? ¿Será que el Gobierno no va a seguir aprobando casos de asilo por esta situación?”, dice De La Vega.
Por otra parte, para muchos la noticia revivió la esperanza de que se restaurara el Estatus de Protección Temporal (TPS) para Venezuela, que el Gobierno de Trump canceló el año pasado, dejando a más de 600.000 venezolanos en el limbo migratorio, muchos residentes en el sur de la Florida, agregó el abogado.
A esa decisión se sumó la cancelación del programa de libertad condicional humanitaria que había permitido a más de 100.000 venezolanos vivir y trabajar legalmente en Estados Unidos por un período de dos años.
Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron imputados en el Distrito Sur de Nueva York por cargos de narcoterrorismo. Trump ha asegurado que EE.UU. UU. va a administrar el país “esencialmente, hasta que pueda llevarse a cabo una transición adecuada”, y aseguró que el ejército estadounidense está preparado para una “ola mucho mayor” de ataques, aunque “probablemente no tendremos que hacerlo”.
Pero el escenario dentro de Venezuela sigue siendo incierto. La vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina pero no está claro quién controla efectivamente las estructuras militares y de seguridad que sostuvieron al chavismo durante más de dos décadas. Figuras clave del régimen, como Diosdado Cabello, considerado el número dos del chavismo, y altos mandos militares continúan operando dentro del país, lo que alimenta el temor a represalias ya un cierre aún mayor del espacio político.
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