Mientras el gobierno de Donald Trump presiona a las grandes petroleras para reconstruir el sector petrolero venezolano, las compañías exigen garantías legales y protección de inversiones antes de comprometer capital.
Las principales compañías petroleras de Estados Unidos advirtieron que necesitarían garantías legales y financieras robustas antes de comprometer inversiones significativas en el sector energético de Venezuelaen medio de los esfuerzos del gobierno de Donald Trump por integrar al país sudamericano en los mercados globales de energía y aumentar su producción de crudo, según informa Tiempos financieros citando fuentes conocedoras del asunto.
Ejecutivos de firmas como ExxonMobil, Chevron y ConocoPhillips mantuvieron conversaciones esta semana con funcionarios estadounidenses en miamiy se espera un encuentro en la Casa Blanca para discutir estrategias que permitan reactivar la producción petrolera venezolana y atraer capital estadounidense.
Petróleo buque Venezuela
Incertidumbre empresarial: compañías petroleras reclaman “garantías serias” para volver a Venezuela
Las petroleras remarcaron que sin “garantías serias” de protección jurídica y financieraincluyendo certezas sobre la recuperación de inversiones y compensaciones por activos nacionalizados décadas atrás, no están dispuestas a firmar compromisos de inversión masiva en Venezuela.
El plan de la administración Trump incluye el suministro de hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano a Estados Unidoscon negociaciones en curso para facilitar el acceso a los recursos energéticos del país.
Además, fuentes vinculadas a las conversaciones indicaron que Chevron está en plásticas con el gobierno estadounidense para ampliar su licencia de operaciones en Venezuelaen un intento de facilitar la exportación de crudo a refinerías estadounidenses.
Analistas del sector señalan que la infraestructura petrolera venezolana necesita inversiones enormesque podrían superar varias decenas de millas de millones de dólares, para volver a niveles de producción relevantes y que la seguridad jurídica sea clave para atraer capital extranjero.
Las demandas de las petroleras reflejan la complejidad de reingresar en un mercado que, tras décadas de nacionalizaciones y sanciones, presenta riesgos políticos y contractuales significativosincluso con el respaldo de Washington.

