El presidente Donald Trump pretende controlar y reactivar la industria petrolera de Venezuela. Los críticos lo llaman colonialismo moderno.
Venezuela, una nación con las reservas de petróleo más grandes del mundo, se encuentra ahora en el centro de un juego de poder económico de alto riesgo sobre el suministro de energía, con ramificaciones globales.
Estados Unidos dice que controlará las ventas y los ingresos del petróleo venezolano “indefinidamente”, días después de secuestrar al presidente de la nación, Nicolás Maduro.
El presidente Donald Trump quiere que las empresas estadounidenses inviertan miles de millones de dólares para reactivar el sector petrolero del país.
Washington dice que eso beneficiaría al pueblo de Venezuela y Estados Unidos.
Los críticos, sin embargo, han calificado la medida como colonialismo moderno y apropiación directa de recursos energéticos.
Y analizamos la crisis económica de Irán.
Publicado el 8 de enero de 2026
