Al cierre de diciembre, el salario base de cotización promedio ante el IMSS se ubicó en 627.9 pesos diarios, el nivel más alto registrado para un mes de diciembre.
En términos anuales, el salario creció 6.9% nominal, uno de los incrementos más elevados para esos meses en la serie histórica, en un contexto de menor inflación y ajustes salariales acumulados en los últimos años.
Sin embargo, este avance salarial no se tradujo en una expansión equivalente al empleo formal. En los últimos doce meses, el número de puestos de trabajo registrados ante el IMSS aumentó en 278,697 plazas, lo que representó un crecimiento anual de apenas 1.3%, uno de los ritmos más bajos observados recientemente.
Además, el 86.9% de los puestos registrados son permanentes, una proporción récord para un mes de diciembre, lo que sugiere una mayor formalización y estabilidad de las plantillas existentes.
No obstante, esta mejora convive con una menor creación neta de plazas, lo que apunta a que las empresas están privilegiando la retención y el ajuste salarial de sus trabajadores actuales, más que una expansión acelerada de nuevas contrataciones.
En diciembre, como es habitual por factores estacionales, se registró una pérdida mensual de 320,692 empleos, aunque el propio IMSS destacó que se trata de la caída relativa más moderada para un diciembre en la última década, sin considerar el período de la pandemia.
Por sectores, el crecimiento del empleo se concentró en transportes y comunicaciones, así como en comercio, mientras que actividades clave como la manufactura y la construcción registraron retrocesos anuales. Este comportamiento refuerza la lectura de un mercado laboral que resiste, pero con menor impulso en los sectores habitualmente vinculados a la inversión productiva.
Empleo débil al considerar trabajadores de plataformas
El crecimiento del empleo formal en 2025 estuvo fuertemente influenciado por la reforma de plataformas digitales. Según el programa piloto, 206,521 personas superaron el umbral de ingreso y fueron incorporadas al IMSS bajo este esquema, en un año en el que el aumento total de plazas fue de 278,697.
No obstante, el instituto no detalla en el comunicado cómo se integran estos registros al saldo neto del empleo formal ni si reemplazan o se suman a puestos preexistentes, lo que impide aislar con precisión el desempeño del empleo tradicional al margen de la reforma.
