De Carrefour a Leclerc, los principales distribuidores franceses afirman que las carnes y aves de corral procedentes de Sudamérica no estarán en sus estantes. De este modo, rechazan en nombre de la “soberanía alimentaria” el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosurcuya firma está prevista para este sábado.
La presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen firmará el sábado 17 de enero el tratado de libre comercio con el Mercosur. ¿Esto significa que la carne producida en Sudamérica llegará a los supermercados europeos? No necesariamente, anuncian las mayores cadenas de distribución de alimentos, que se niegan a vender estos productos.
“No, no lo haremos. Es un compromiso firme. La semana pasada estuve en la junta directiva de la FCD, que es el sindicato de la gran distribución. Carrefour, Systemu y Leclerc tendrán la misma postura”, anunció el lunes Thierry Cotillard, presidente del grupo “Les mousquetaires” (supermercados Intermarché y Netto).
“Esto es muy importante porque, una vez se aprueba el Mercosur, todos tendremos nuestra parte de responsabilidad, especialmente los que compran. Y en lo que respeta a la gran distribución, supone el 40% de los mercados. Puedo asegurarles que podemos tranquilizar a los agricultores en cuanto a que no compraremos estos productos en el extranjero”, agregó en declaraciones a la radio FranceInfo.
Los agricultores de Francia son quienes más han protestado contra este acuerdo, pues consideran que perderán mercados.
En el mismo sentido, el director general de Carrefour, Alexandre Bompard, estimó que “la adopción del acuerdo con el Mercosur tendrá un impacto bastante limitado”.
“La decisión del grupo Carrefour y sus homólogos es abastecerse casi exclusivamente, o incluso exclusivamente, de productos franceses”, aseguró. Agregó que “el 100% de las aves de corral son francesas, el 97% de la carne de res es francesa y el 100% de la carne de cerdo es francesa”. Y remarcó: “No habrá cambios”, subrayó.
Los productores agropecuarios europeos están preocupados por la futura reducción de aranceles sobre productos agrícolas que implica este acuerdo entre la UE y los cuatro miembros plenos del Mercado Común del Sur: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Los agricultores europeos denuncian la presencia en las importaciones de pesticidas prohibidos en la UE, que, a su juicio, constituye una “competencia desleal”.
Ante estas críticas, la Comisión Europea se comprometió a legislar sobre los residuos de pesticidas y anunció el miércoles pasado la prohibición total de tres sustancias: tiofanato-metilo, carbendazima y benomilo, sobre todo en cítricos, mangos y papayas.
La UE también prometió reforzar sus controles para asegurarse de que las importaciones agrícolas respetan las normas europeas.
La Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE, anunció un aumento del 50% en el número de controles realizados fuera de su territorio en un plazo de dos años.
En este contexto, alrededor de 350 tractores entraron en París el martes al amanecer para una nueva jornada de movilización agrícola, con el fin de exigir “medidas concretas e inmediatas” al gobierno francés.
