Úbeda entendió el mensaje de la Bombonera tras la eliminación del torneo pasado. El equipo debía mostrar un cambio.. Y aunque sea en los papeles, cuando se repasan los titulares y el esquema con el que jugará esta noche, asoman algunas novedades bien marcadas que parecen buscar un Boca más ofensivo.
Obvio, habrá que ver en la cancha qué pasa, pero a simple vista el 4-3-3 que saldrá a jugar contra Millonarios es una primera señal que cumple con un doble objetivo. El principal, generar nuevos caminos hacia el gol. Puede sonar un poco contradictorio pero el doble 9 en lugar de darle más punch, más potencia goleadora, terminó por diluirlo en ataque. Quizás porque Milton Jiménez no estuvo a la altura, tal vez porque Merentiel no encontró cómo complementarse o no colaborar con la normalidad de Cavani. Con Zeballos titular (difícil imaginar que el entrenador lo piense afuera del equipo luego del cierre de año) y Zenón o Aguirre por la otra punta. Y la segunda meta de esta decisión táctica también está contemplando que en el futuro uno de esas puntas será el colombiano Marino Hinestroza.
Porque en definitiva, Úbeda no podía empezar como había terminadopero el tema es que como elementos para ese cambio tiene a casi todos los mismos con los que contaba al fin del campeonato. O sea, su desafío es más el de reconfigurar el equipo y su juego que el de armarlo. Y en esa búsqueda, probará una carta que ciertamente puede darle nuevos matices: juntar en el medio desde el inicio a Ander Herrera con la estrella Paredes y el pibe Delgado. Cierto es que a Palacios lo está cuidando por un dolor en su rodilla, pero también que el chileno todavía se ha quedado en promesa.
El mercado de Boca viene moderado si se piensa en la Libertadores, aunque ahora es tiempo de de mostrar que puede jugar mejor con los mismos.
