El análisis elaborado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) sobre la propuesta del Gobierno para reformar el sistema de financiación autonómica concluye que Castilla-La Mancha recibiría más recursos en términos absolutos, pero empeoraría su posición relativa dentro del reparto. Según las … simulaciones realizadas con datos de 2023, la comunidad ganaría 301 euros más por habitante ajustado. Sin embargo, su Índice de financiación por habitante ajustado descendería de 95,1 a 94,5 puntos.lo que refleja un empeoramiento de su posición relativa dentro del sistema de financiación autonómica. Este indicador toma como referencia una media nacional fijada en 100 y mide la situación comparada de cada comunidad, de modo que, aunque Castilla-La Mancha dispone de más recursos, queda relativamente más alejada de la media.
Tras conocerse este análisis, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha escrito en sus redes sociales que «el estudio del centro de investigación Fedea respalda lo ya que advertimos: que el modelo privilegiado a Cataluña y que las comunidades que estamos infrafinanciadas vamos a seguir estándolo«. Por todos estos motivos, el presidente de Castilla-La Mancha asegura que la propuesta de financiación pactada con ERC »no debe salir adelante porque atenta contra la igualdad», ha afirmado.
El estudio es del centro de investigación Fedea y respalda lo que advertimos: el modelo privilegiado a Cataluña y las comunidades que estamos infrafinanciadas vamos a seguir estándolo. La propuesta de financiación pactada con ERC no debe salir, atenta contra la igualdad. pic.twitter.com/kB77Z1AA51
— Emiliano García-Page (@garciapage) 14 de enero de 2026
El informe, firmado por Ángel de la Fuente, subraya que la reforma «combina elementos prometedores con otros francamente negativos» y no corregir los desequilibrios que afectan a las comunidades con menor capacidad fiscal.
Dos grandes instrumentos redistributivos
El nuevo modelo se apoya en dos grandes instrumentos redistributivos. El primero es la nivelación horizontal.similar al actual Fondo de Garantía, que se financia con aportaciones de las propias comunidades y redistribuye recursos en función de la población ajustada. Castilla-La Mancha es una de las regiones que recibe financiación neta por esta vía, lo que explica parte de su aumento de recursos.
Tras esta redistribución entra en funcionamiento la nivelación verticalfinanciada por el Estado, cuyo objetivo es reducir parcialmente la distancia entre las comunidades peor financiadas y la mejor situada tras la nivelación horizontal. Según Fedea, este mecanismo elimina dos tercios de esa brecha. En el caso de Castilla-La Mancha, la transferencia asciende a 875 millones de euroslo que equivale a 409 euros por habitante ajustado, convirtiéndose en el principal componente de su mejora financiera.
No obstante, el informe subraya que ambos mecanismos respetan el principio de ordinalidades decir, mantener el orden de las comunidades según su capacidad fiscal. Esto explica que, pese a ganar recursos, Castilla-La Mancha no mejora su posición relativa dentro del sistema.
Arbitrariedad y reparto desigual
Junto a este núcleo del modelo, Fedea identifica tres ajustes «ad hoc» que consideran los elementos más arbitrarios y discrecionales de la propuesta: el Fondo Climático, el mecanismo IVA-Pymes y el ajuste por costes fijos en la población ajustada. A juicio del informe, estos instrumentos reintroducen parches diseñados a medida para beneficiar a determinados territorios y diluyen los efectos igualadores del sistema.
Las diferencias entre comunidades son especialmente visibles en estas partidas. Según las simulaciones de Fedea, Castilla-La Mancha apenas se beneficia de estos recursos: 34 millones de euros del Fondo Climático, no recibe ningún ingreso adiciones del mecanismo IVA-Pymes y queda fuera del ajuste por costes fijos. En cambio, Cataluña concentra una parte muy relevante de estos fondos, con 216 millones de euros del Fondo Climático y 1.441 millones del IVA-Pymes, casi tres cuartas partes del total asignadas por este último mecanismo.
Los cálculos de Fedea muestran además una clara divergencia entre territorios: Castilla-La Mancha gana 301 euros por habitante ajustado, Cataluña incrementa su financiación en 507 euros por habitante ajustadouna diferencia de 206 euros que explica que la comunidad catalana mejore o consolide su posición relativa dentro del sistema y que Castilla-La Mancha, pese a recibir más recursos, quede más alejada de la media.
Aunque Fedea deja claro que la ordinalidad forma parte del diseño general del sistema —al no igualarse completamente la financiación entre comunidades—, el informe advierte de que los ajustes «ad hoc» empeoran el funcionamiento redistributivo del modelo y refuerzan las ventajas de los territorios mejores situados. Esta dinámica conecta con la posición política defendida por Castilla-La Mancha, que rechaza la ordinalidad al considerar que rompe el principio de igualdad y dificulta que todas las comunidades puedan prestar servicios públicos en condiciones similares.
