La economía chilena terminó 2025 en terreno positivo, consolidando una recuperación gradual tras meses de ajustes. Así lo revela el último Barómetro de la Economía Chilenaelaborado por el Instituto de Políticas Públicas (IPP) de la Universidad Andrés Bello, que registró en diciembre un aumento intermensual de +1,8 puntos en su Índice Económico, cerrando el año en el cuadrante más favorable: “bien y mejorando”.
El resultado confirma una tendencia de estabilización observada en los meses anteriores y proyecta un escenario algo más auspicioso para 2026, aunque con desafíos relevantes aún pendientes, especialmente en materia de empleo, inversión y capacidad de ahorro de los hogares.
Consumo y expectativas empujan el cierre de año
El informe muestra que los tres subíndices del barómetro —consumo, situación macroeconómica y expectativas— finalizaron diciembre en terreno positivo. Destaca el avance del subíndice de situación de los consumidoresimpulsado por el aumento de las remuneraciones reales y una baja en la tasa promedio del crédito de consumo.
También se observa una mejora en la confianza de los consumidoresasociada a mejores expectativas sobre la situación económica futura y el empleo, aunque el informe advierte que estos niveles siguen siendo bajos en términos históricos.
Luces amarillas: empleo, inversión y ahorro
Pese al balance positivo, el Barómetro advierte retrocesos relevantes. Uno de ellos es el IMACECque volvió a ubicarse en el cuadrante “mal y empeorando”, reflejando que el ritmo de crecimiento sigue siendo bajo. A esto se suma el deterioro de las exportacionesque si bien continúa creciendo, lo hacen a un ritmo menor que en meses anteriores.
Otro punto crítico es la evolución del ahorro de los hogares. Aunque los saldos en cuentas corrientes y depósitos a plazo aumentan en términos nominales, el ajuste por inflación y crecimiento poblacional muestra una caída real per cápita, lo que sugiere una pérdida de capacidad efectiva de ahorro.
“La economía muestra señales claras de normalización”
Para el subdirector del Instituto de Políticas Públicas UNAB, Gonzalo Valdés, el cierre de año deja un mensaje mixto.
“La economía evidencia señales claras de normalización macroeconómica, especialmente en las condiciones financieras y externas del país, pero la tarea no está finalizada”.
El académico subraya que los principales desafíos siguen estando en la estabilización del mercado laboral y en la recuperación de la inversiónfactores clave para sostener el crecimiento en el mediano plazo.
Un 2026 con mejores perspectivas, pero sin triunfalismos
El Barómetro concluye que Chile enfrenta 2026 con una economía más sólida que a comienzos de 2025, con todos sus subcomponentes consolidados en terreno positivo. Sin embargo, el informe advierte que el escenario sigue siendo frágil y dependiente de cómo evolucionan variables como el empleo, la inversión y la confianza empresarial.
En ese contexto, el repunte de fin de año aparece como una señal talentosa, pero aún insuficiente para hablar de una recuperación plenamente consolidada.

