El Departamento de Estado de Estados Unidos hoy anunciado el inicio de una serie de envíos humanitarios directos a Cuba como parte de los 3 millones de dólares en asistencia para desastres comprometidos por la Administración Trump tras el paso devastador del huracán Melissa en octubre de 2025.
Según el comunicado oficial del Secretario de Estado Marco Rubio, un primer vuelo humanitario desde Florida transportó suministros de ayuda necesarios hasta Holguín, y será seguido de un segundo vuelo el 16 de enero a Santiago de Cuba. También se harán envíos en una embarcación comercial que entregará asistencia adicional en las próximas semanas y atraerá en Santiago de Cuba.
“Estos envíos reflejan nuestro compromiso constante con el pueblo cubano mientras continúa recuperándose de la devastación”, afirmó Rubio en su mensaje. “Si bien la tormenta ha pasado, las necesidades humanitarias siguen siendo acuciantes y los esfuerzos de recuperación continúan”.
Contenido de la ayuda
Los envíos incluyen alimentos, kits de higiene y otros artículos esenciales para ayudar a las familias cubanas en su recuperación. La primera entrega que llegó el miércoles a Cuba consistió en 528 kits de alimentos y 660 kits de higiene.
Los suministros forman parte de un esfuerzo amplio que contempla, según indicó el Departamento de Estado, arroz, frijoles, aceite o azúcar, equipos de purificación de agua, utensilios de cocina, mantas y linternas solares.
Se estima que aproximadamente 6 millones de familias (unas 24 mil personas) en las provincias de Santiago de Cuba, Holguín, Granma y Guantánamo podrían beneficiarse de esta ayuda.
Solidaridad más allá de lo inmediato
Distribución a través de la Iglesia Católica y Cáritas
En lo que representa un elemento distintivo de esta operación, Washington desarrolló un mecanismo de entrega que evita canales gubernamentales cubanos. El Departamento de Estado señaló que “hemos tomado medidas extraordinarias para asegurar que esta asistencia llegue al pueblo cubano directamente, sin interferencia o desvío por parte del régimen ilegítimo”.
La distribución se realizará en estrecha colaboración con la Iglesia Católica en Cuba y Cáritas Cuba, organización que desde 1991 funciona como una de las pocas entidades no gubernamentales independientes en la isla, con una red de más de 600 Cáritas parroquiales y comunitarias.
Según informó Cáritas Cubala distribución inicial se enfocará en comunidades de Holguín como Cacocum y áreas circundantes que sufrieron graves consecuencias de la tormenta, y los bienes serán proporcionados de forma gratuita y directa. La organización indicó que la distribución se realizará de acuerdo con sus principios de protección, tratamiento digno de los beneficiarios, transparencia y un mensaje de esperanza.
Desde principios de noviembre del año pasado, la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba había informado que se daban los “pasos necesarios” para canalizar esta ayuda ofrecida por el gobierno de Estados Unidos.
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El huracán Melissa
el huracán melisa azotó el 3 de octubre de 2025 el oriente de Cuba como huracán categoría 3 con vientos de 200 km/hy precipitaciones de hasta 400 ml.
Melissa dejó a su paso inundaciones severas que aislaron a varias comunidades rurales aisladas y provocaron daños significativos a edificaciones, carreteras, cultivos e infraestructura en áreas vulnerables que ya habían sido afectadas por el huracán oscar el año anterior.
Gracias a la evacuación de más de 750 mil personas y otras acciones de protección, en este evento no se reportaron víctimas fatales.
Un total de 116 100 viviendas, de ellas más de 93 mil en la provincia Santiago de Cuba, recibieron daños de distinta magnitud.
Se afectará además de más de 600 infraestructuras médicas estatales, más de 2000 centros educativos, unas 100 mil hectáreas de cultivos e infraestructuras de transporte, telecomunicaciones, electricidad y abasto de agua.
El coordinador de Naciones Unidas en la isla, Francisco Pichón, declaró poco después del paso de Melissa que “las necesidades exceden con creces la capacidad del país”.
La ONU, inmediatamente después del azote del huracán, lanzó un plan de acción para la recuperación del oriente de Cuba con el objetivo de recaudar 74,2 millones de dólares, para cubrir la atención a más de 1 millón de personas, alrededor del 10% de la población cubana.
