El debut de Álvaro Arbeloa como entrenador del Real Madrid no ha podido ser peor. El nsustituto de Xabi Alonso al frente uevo técnico del equipo blanco se ha estrenado con una derrota ante el Albacete, lo que les ha dejado fuera de la Copa del Rey en octavos de final. En la rueda de prensa posterior al partido, él ha asumido toda la culpa del resultado.
“En este club, siempre, empatar ya es una tragedia, imagínate una derrota como esta. Es dolorosa. Y más contra un equipo de una categoría inferior, aunque cualquier equipo te propone una gran dificultad, ya pasó contra el Talavera. Si alguien es el responsable y el culpable soy yo porque soy el que ha tomado las decisiones sobre la alineación, los cambios y sobre cómo queríamos jugar”, ha admitido, antes de agradecer a los jugadores el recibimiento que le han dado. “Toca recuperarles anímica y básicamente”, ha comentado.
“Lo dije ayer, no tengo miedo al fracaso. Y el que quiera calificar esta derrota como fracaso lo entiendo perfectamente. El fracaso está de camino al éxito, no están en direcciones opuestas. Esto nos va a hacer mejores a mí ya todos. He fracasado mucho en mi vida, sufriendo eliminaciones coperas peores que esta y tengo toda la ilusión de volver mañana a Valdebebas para trabajar con mis jugadores”, ha señalado.
Y pese a la derrota por tres goles a dos, ha defendido su convocatoria. “Estaba convencido de que era la adecuada. Y lo sigo pensando”, ha remarcado, después de que Kylian Mbappé, Aurélien Tchouaméni, Jude Bellingham y Rodrygo no viajaron a Albacete pese a no estar lesionados.
“Tengo una plantilla extraordinaria, con futbolistas de mucho talento y diferenciales. Para ellos no es fácil, con solo un día con nuevo entrenador, hacer todo lo que les he pedido”, ha manifestado. “Cualquier jugador del Real Madrid es muy autoexigente. En el vestuario no había nadie contento.. Mañana a las once estaremos en Valdebebas dispuestos a mejorar, trabajar e ilusionarnos por el partido del sábado. Los grandes equipos se demuestran en estos momentos”, concluyó.
