Hasta el martes 3 de febrero, fecha fijada para el primer encuentro entre Gustavo Petro y Donald Trump, restan 19 días. De aquí a entonces, cada jornada será clave para estructurar la agenda y los mensajes que Colombia llevará al Despacho Ovalun proceso que el Gobierno ha acelerado tanto en el frente interno como en el escenario internacional.
“Ya veremos los resultados de esa reunión, es determinante. Mi intención es que el colombiano y la colombiana, en cualquier lugar del país, no sufra y esté tranquilo”, sostuvo Petro en su más reciente consejo de ministros.
El presidente Gustavo Petro. Foto:Cortesia Presidencia
El mandatario volvió a dejar claro cuál es su objetivo central en el diálogo que sostendrá en la Casa Blanca: que las autoridades estadounidenses conozcan de primera mano la información sobre las acciones adelantadas por su Gobierno en la lucha contra el narcotráfico, un tema que volvió a ser protagonista en la reunión formal del presidente con todos los ministros de su gabinete, transmitida en vivo.
En la Casa de Nariño reconocen que los minutos de diálogo que sostendrán con el magnate republicano serán determinantes para el rumbo de la relación bilateral y para lo que resta del mandato, en un escenario marcado por la cercanía de las elecciones.
En los días anteriores al encuentro, el Gobierno adelantó gestiones para acercar posturas a nivel interno y llegar con una posición más cohesionada a la cita. Arrancando la semana se convocó a la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores (Care), el órgano consultivo de temas relacionados a la política internacional de la que hacen parte expresidentes.
Participantes de la comisión asesora de Relaciones Exteriores. Foto:@petrogustavo
“Muchas coincidencias”, informó el jefe de Estado sobre el encuentro al que asistieron los expresidentes César Gaviria, Juan Manuel Santos y Ernesto Samper, así como congresistas de la oposición, entre ellos la representante Carolina Arbeláez, de Cambio Radical.
Dejar de manejar la diplomacia a través de redes sociales fue una de las principales peticiones que el mandatario habría aceptado sin mayor resistencia. En el encuentro también se planteó que una de las prioridades frente a Washington debe ser la cooperación para fortalecer el control y la soberanía en las fronteras, incluyendo acciones conjuntas contra el Eln.
Horas más tarde, el presidente se reunió con el Pacto Histórico. Más allá de la agenda estrictamente electoral, los recientes resultados diplomáticos frente a la Casa Blanca —la desescalada de la crisis y la invitación a la capital estadounidense— fueron uno de los temas abordados.
La sala desde la cual Trump siguió la operación de captura contra Maduro. Foto:AFP
En su cuenta personal de X, la internacionalista Sandra Borda señaló que el mandatario colombiano entendió que “la radicalización de su lenguaje y sus posiciones internacionales solo le sirve para masajear una base electoral incondicional. En cambio, normalizarse, le puede ayudar a alcanzar sectores indecisos y le arrebata una parte importante de su discurso a la derecha”.
En el frente externo, una comitiva encabezada por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, Viajó a Washington para reforzar los mensajes de cooperación bilateral en la lucha contra la criminalidad organizada y los carteles del narcotráfico.
Allí, junto al embajador Daniel García-Peña, confirmaron que el combate conjunto contra los grupos armados ilegales que operan en la frontera colombo-venezolana será uno de los ejes centrales de la reunión que sostendrán los presidentes el 3 de febrero.
Daniel García-Peña, Pedro Sánchez y la viceministra interina de minjusticia, Marcela Tovar. Foto:cortesia
Sin duda, es uno de los temas que se van a tratar en esta reunión y en esta nueva etapa de la relación”, afirmó el embajador.
Otro de los asuntos que previsiblemente estará sobre la mesa es la crisis venezolana y el eventual papel de Colombia como facilitador de una mediación que permita una transición ordenada. “DAr a conocer la preocupación colombiana sobre la situación en Venezuela y ofrecer nuestros buenos oficios para que esto no resulte en impactos indeseados para la región, incluyendo a Estados Unidos. Compartimos el interés estadounidense en el bienestar del pueblo venezolano”, le dijo a este diario la canciller Rosa Villavicencio.
La canciller Rosa Yolanda Villavicencio Mapy en diálogo con EL TIEMPO. Foto:Efraín Herrera/Cancillería.
Rodrigo tannusabogado de la Universidad Javeriana y socio fundador de tannus y Asociados, sostuvo que tanto el presidente como la canciller tienen dos vías para ingresar a Estados Unidos sin contratiempos, teniendo en cuenta que ambos no cuentan actualmente con visa.
“El primero es la expedición de una visa diplomática temporalque es el mecanismo habitual para jefes de Estado. El segundo es una excepción especial del Departamento de Estadoactivada cuando hay una invitación directa de la Casa Blanca, que permite el ingreso sin necesidad de una visa estándar. Ambos dependen de la voluntad política de Washington y de la coordinación entre las dos cancillerías”, explicó.
JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZ
Redacción Política
