Delcy Rodríguez hizo un fuerte anuncio este jueves en su discurso anual en el Parlamento de Venezuela. La presidenta encargada presentó un proyecto para reformar la ley de hidrocarburosuna iniciativa que busca agilizar la salida de petróleo mientras Donald Trump busca inversiones de empresas estadounidenses para reactivar el sector petrolero venezolano.
“Hemos traído el proyecto de ley de reforma parcial de la ley orgánica de Hidrocarburos“, explicó Rodríguez, que quedó a cargo del país tras la captura de Nicolás Maduro en un operativo estadounidense en Caracas.
El proyecto tiene como objetivo incorporar los modelos productivos que están en la ley antibloqueo, un instrumento legal que permitió inversiones para sortear las sanciones que impuso Estados Unidos desde 2019.
Esa ley fue aprobada en 2020, en una sola sesión de la Asamblea y sin debate. Anula normas legales para darle al Ejecutivo margen de maniobra legal y poca obligación de rendir cuentas en busca de inversiones.
Uno de los puntos de la ley original era para atraer capitales extranjeros bajo la promesa de “cláusulas de protección de su inversióna los fines de generar confianza y estabilidad”.
bajo un velo de hermetismoese esquema obliga a las empresas extranjeras a asociarse con la estatal Petróleos de Venezuela como accionistas minoritarios. Al momento de la captura de Maduro, sólo una compañía petrolera estadounidense seguía operando en el país caribeño: Chevron. Es por una licencia especial del Departamento del Tesoro de EE.UU.
Rodríguez afirma que con esta reforma los flujos de inversiones podrán incorporarse a “nuevos campos, a campos donde nunca ha habido inversión y campos donde no hay infraestructura”.
El anuncio de la presidenta encargada venezolana ocurre después de que Trump inició, el sábado pasado en la Casa Blanca, reuniones con ejecutivos de petroleras estadounidenses. El republicano busca direccionar inversiones para recuperar la industria petrolera, según su propia definición. Estimó que necesita 100 mil millones de dólares.
El Departamento de Energía de Estados Unidos, en tanto, publicó un plan para desarrollar la industria petrolera venezolana que contempla inversiones en su entramado eléctrico y la recuperación de infraestructuras.
El propio Trump dijo el miércoles 7 de enero, cuatro días después de la captura de Maduro, que él controlará las ventas de crudo. Aseguró que Venezuela entregará hasta 50 millones de barriles, incluido el petróleo que está retenido.
El país ahora presidido por Delcy Rodríguez logró este año una cuota de producción de 1,2 millones de barriles de petróleo, un hito tras alcanzar mínimos históricos en torno a 360.000 barriles en 2020, pero aún lejos de los 3 millones que extraía a inicios del siglo.
Con información de agencias
