Julio Iglesias ha roto finalmente su silencio tras las duras acusaciones de dos de sus extrabajadoras, que le han denunciado ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por agresiones sexuales y abusos laborales cuando eran empleadas de sus mansiones en el Caribe. En un comunicado compartido a través de las redes sociales, el cantante español muestra su “profundo pesar” y niega “haber abusado, coaccionado o faltado al respeto a ninguna mujer”.
En el comunicado, reitera que son acusaciones “absolutamente falsas” y que le causan “una gran tristeza”. Asimismo, asegura que irá hasta el final para defender su inocencia. “Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defienda mi dignidad ante un agravio tan grave”.
Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer; son acusaciones absolutamente falsas
Iglesias agradece el apoyo recibido desde que salieron a la luz los dos testimonios en un reportaje conjunto de elDiario.es y Univision. ”No puedo olvidarme de tantas y tantas personas queridísimas que me han mandado mensajes de cariño y lealtad; he sentido mucho consuelo en ellas”, concluye el texto.
La publicación, realizada sobre las cinco de la mañana hora peninsular, se ha llenado en las primeras horas mayoritariamente de comentarios favorables a Iglesias por parte de sus seguidores.
El cantante ya prepara su defensa con el exmagistrado José Antonio Choclán, letrado de Víctor de Aldama, con el objetivo de llegar al fondo del asunto para que “no quede ninguna duda sobre cuál es el relato real de lo sucedido”. “Todo se va a aclarar”, había dicho el madrileño, residente en Miami, a su entorno.
El Ministerio Público indicó que la denuncia fue presentada el pasado 5 de enero, tras lo cual incoó diligencias de investigación penal preprocesales que tienen “carácter reservado”. A las denunciantes les ha tomado declaración y las ha otorgado la condición de testigo protegido. La Fiscalía podría usar medios telemáticos para tomarles declaración, pero desde la entidad añaden que son detalles de la investigación que tienen que mantenerse “con una cierta reserva”.
En el caso de que el procedimiento, actualmente en fase preprocesal, derivara finalmente en un proceso penal, el cantante podría enfrentarse a hasta seis delitos relacionados con la violencia sexual, la explotación laboral y la trata de seres humanos, con penas que oscilarían entre los cinco y los doce años de prisión.
