El jueves 15 de enero de 2026, pasadas las 11 am, el vuelo TK1853 de Turkish Airlines tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat debido a una falsa amenaza de bomba.
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De acuerdo con los medios locales, uno de los 150 pasajeros a bordo accedió a la red wifi para configurar su nombre, y cuando otro usuario ingresó, vio que decía: “Va a explotar una bomba a las 9:30 am”, así lo explicó el portavoz de Turkish Airlines, Yahya Üstün.
Al ver este mensaje, la persona no dudó en informar a los tripulantes de cabina, quienes a su vez le comunicaron la situación al capitán, quien activó un ‘mayday’, una señal de emergencia extrema dentro de la aeronave.
El pasajero cambió el nombre de la red, lo que generó pánico. Foto:carlos ortega
A partir de ese aviso, se activaron todos los protocolos de seguridad, los cuales incluyen la escolta de una caza de la Fuerza Aérea francesa. Además, el avión tuvo que aterrizar en una zona alejada del aeropuerto para poder ser examinado por los equipos de emergencia.
Al tocar tierra, los miembros del Grupo de Especialistas en Desactivación de Explosivos (GEDEX) de la Guardia Civil registraron toda la aeronave y no encontraron nada. Asimismo, reviseon cada equipaje y los pasajeros con escáneres para descartar que alguno de ellos llevea la supuesta bomba.
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Otras autoridades que también hicieron parte del operativo para requisar el avión fueron los Mossos d’Esquadra, el Cuerpo Nacional de Policía, la Policía Local de El Prat de Llobregat, los bomberos y Protección Civil, que activó el plan Aerocat debido a la emergencia.
Las autoridades están investigando lo sucedido
La Guardia Civil abrió una investigación para tratar de dar con el autor de esta falsa alarma. También indicó que no descarta que se haya tratado de una “broma” de mal gusto.
La Guardia Civil abrió una investigación para tratar de dar con el autor de esta falsa alarma. Foto:iStock
Además, si las autoridades consideran que hubo un delito, este pasajero podría ser castigado con penas de entre tres meses y un año de prisión, según explica el artículo 561 del Código Penal español.
Por el momento, los oficiales han comenzado a examinar la lista de pasajeros del avión y han cotejado su documentación, así como sus dispositivos electrónicos, para tratar de encontrar al culpable.
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Asimismo, Turkish Airlines informó que se encuentra realizando todas las gestiones necesarias para identificar al pasajero responsable de esta falsa alarma y denunciarlo. Además, señaló que se aplicarán todos los protocolos de seguridad exigidos por las normas internacionales.
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WENDYS PITRE ARIZA
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
EL TIEMPO
