El partido entre el Espanyol y Girona se ha empañado en los minutos finales. En el tiempo añadido, justo tras el segundo gol de Vanat desde el punto de penalti, una botella lanzada desde la grada ha impactado en la espalda de Gazzaniga.
El portero del Girona, que estaba solo en el área pequeña, se ha girado enfadado y, visiblemente enfadado, se ha encarado con la grada, mientras se daba golpes en el pecho con ambas manos. Sin embargo, el impacto, que se ha producido con una botella pequeña de agua abierta y medio vacía, no ha provocado daños mayores al argentino, que solamente se ha encogido de hombros al notar el impacto.
Esto ha provocado que Galech Apezteguíaárbitro del encuentro, se acercara a la banda para entregar el recipiente y solicitar que se pidiera por megafonía que no se arrojaran más objetos al campo.
Noticias relacionadas


Justo después de estos hechos ha habido un pequeño embrollo con Kike García como protagonista. El atacante del Espanyol, enfadado por la reacción de Gazzaniga, le ha recriminado sus gestos mientras futbolistas de ambos equipos le rodeaban. No obstante, también ha pedido calma a la grada para evitar que se produzcan más lanzamientos. Finalmente todo ha terminado con Arnau Martínez, capitán del cuadro gironí, hablando con el argentino para tratar de calmarle.
¡Tus opiniones son importantes! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra hoja informativa ya las alertas informativas en la Aplicación o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí
