En indiscutible trayectoria ascendente, derrotas como la del Movistar Arena devuelven al Barça de Pascual a la Tierra y le reafirman en la idea de que, no sólo queda muchísimo camino por recorrer y mucho trabajo por hacer, sino que su plantilla necesita algún zurcido. Tras conquistar la capital con una exhibición ofensiva en la Liga, el Barça chocó de bruces en la Euroliga contra la evidente superioridad del Real Madrid, que no permitió otra profanación y fue muy superior desde el inicio para llevarse la victoria y superar a su gran rival en la clasificación después de hurgar en la herida en el último cuarto.
El conjunto azulgrana no fue capaz de ponerse por delante en todo el partido, fruto de la superioridad blanca, rota de su gran defensa y de su superioridad en el rebote (36-27). El Barça no encontró la manera de encontrar grietas en su rival y tuvo una noche aciaga en casi todos los aspectos. Valga su 4/18 en triples, como ejemplo. O que Punter regresara a Barcelona sin haber anotado una sola canasta en juego, terrible su selección de tiro.
Cuando sonó la bocina señalando el descanso, Xavi Pascual se fue casi trotando hacia el vestuario moviendo la cabeza de un lado al otro, en señal de clara desaprobación por lo que había visto en la pista. No había carburado su equipo, siempre a remolque de un rival superior en casi todo, y se iba el clásico ya vestido de blanco al entreacto. Tavares estaba dominando el partido con una autoridad insultante. Había sido un incordio para los azulgrana el caboverdiano, incapaces descifrarle. Había anotado con facilidad, hecho un roto con el rebote ofensivo y erigido en un muro en su pintura, con ya dos tapones a sus espaldas.
El equipo de Pascual, que no fue nunca por delante en el marcador, fue un desastre en ataque
Poco se parecía al clásico de Euroliga al último de la Liga Endesa, donde los dos aros acabaron arrugados de tantas canastas recibidas. A los cinco minutos de partido el marcador aún reflejaba un 6-2 que ya avisaba que los derroteros iban a ser otros. El Madrid mandó desde la canasta inicial, merced a un dominio del rebote que se antojaba clave. Casi doblaban los blancos a los azulgrana, que eran incapaces de acercarse a la versión competitiva mostrada en la calle Goya hace apenas unas semanas.
Un par de triples de Shengelia y la irrupción de Laprovittola, de largo el mejor y más clarividente barcelonista de la primera mitad, evitandoon que el equipo de Scariolo hiciera más sangre en el marcador.
Cuando el Madrid lanzó su primer esprint, culminado con un triple desde la esquina de Garuba (32-21), el Barça tuvo arrestos y fuerzas para responder con un parcial de 0-8 que le devolvió al clásico. Pero entonces se desordenó por completo. La pizarra de Pascual, siempre tan estudiada, fue aparcada para entrar en un juego anárquico en el que no había manera de ver la luz. Un desorden que el Madrid detectó al instante, corriendo siempre que podía, y que aprovechó para pegar otro esprint hacia vestuarios. Dos tiros libres de Tavares culminaban unos minutos de claro color blanco (43-31) y empujaban a Pascual a jurar en arameo. Su equipo defendía regular y atacaba peor.
Punter no anotó ninguna canasta en juego, colaborando en un espantoso 4/18 en triples de su equipo
Un inicio inspirado de cuarto de Brizuela hizo vislumbrar un oasis donde no lo había a un Barça que empezó a pedir la hora demasiado pronto. El Madrid empezó a anotar, con un Garuba ya sobresaliente, que se estiró rápidamente hasta el 61-45. Con Laprovittola ya apagado, no había nadie en las filas azulgrana para sacar un poco de orgullo y los últimos diez minutos se convirtieron en un auténtico suplicio para Pascual y los suyos, que llegaron a perder por 80-57. El bocinazo final fue todo un alivio para ellos. No fue su clásico. Llegarán más.
Ficha técnica
80. Real Madrid (21+22+20+17): Campazzo (6), Abalde (2), Hezonja (12), Okeke (2) y Tavares (11) -cinco inicial-, Maledon (6), Feliz (0), Llull (2), Deck (12), Lyles (9), Garuba (16) y Len (2).
61. Barça (14+17+16+14): Satoransky (9), Punter (3), Parra (2), Norris (0), Vesely (2) -cinco incial-, Laprovittola (12), Marcos (0), Brizuela (13), Cale (0), Shengelia (10), Hernangómez (6) y Fall (4).
Árbitros: Damir Javor (SVN), Tomislav Hordov (HRV), Gytis Vilius (LTU). Señalaron falta técnica a Sergio Scariolo, del Real Madrid (min.7).
Incidencias: Partido correspondiente a la vigésima segunda jornada de la Euroliga disputado en el Movistar Arena de Madrid ante 12.156 espectadores. Se rindió un homenaje al jugador caboverdiano Walter ‘Edy’ Tavares, del Real Madrid, tras convertirse en el partido ante el Maccabi Tel Aviv en el máximo reboteador en la historia de la competición con 2.016 capturas.
