hablar de Telecinco es hablar de una forma muy concreta de entender la televisión en España: como ‘show’ y puro entretenimiento. Lo saben bien los que han sido testigos de su evolución desde su nacimiento, en 1990, y recuerdan muchos de los míticos programas de la que se definió como ‘La cadena amiga’. Fue pionera importando a España, por ejemplo, fenómenos como ‘Gran hermano’, y durante los 35 años que lleva de vida ha sido irreverente, excesiva, transgresora, polémica y, sobre todo, popular. Un canal que ha generado rechazo y fascinación a partes iguales y que, después de haber reinado en las audiencias televisivas, lleva un tiempo inmersa en una grave crisis.
Los años 90: el desparpajo como bandera
La Telecinco de los años 90, que copió el estilo de su hermana italiana auspiciada por Silvio Berlusconi, Fue una auténtica revolución. Frente a la entonces tan políticamente correcta TVE, apostó por el color, el humor gamberro y la libertad creativa. Programas como ‘VIP’, ‘Tutti Frutti’, ‘¡Ay, qué calor!’, ‘El gran juego de la oca’, ‘El informal’, ‘CQC’, ‘La quinta marcha’, ‘Hablando se entiende la basca’, ‘Telecupón’, ‘Moros y cristianos’ y ‘La máquina de la verdad’ le dio un tono divertido y provocador.
Aunque ahora te sonrojes con algunas de sus imágenes. Allí podías ver desde los bailes de las Mamá Chicho y las Cacao Maravillao a Jesús Gil en el jacuzzi con señoritas en bikini (‘Las noches de tal y tal’) ya Bertín Osborne despatarradísimo haciendo de Cupido (‘Contacto con… tacto’).
pepe navarro primero (‘Esta noche cruzamos el Mississippi’) y Xavier Sardá después (‘Crónicas marcianas’que se estrenó con el final de la década, en 1999) convirtió la noche en territorio salvaje lanzando al estrellato a personajes como La Veneno y Tamara (hoy rebautizada como Yurena) y provocando que al público se le pegaran las sábanas a la mañana siguiente, cuando María Teresa Campos estaba con su revista ‘Día a día’.
Durante aquellos años la audiencia disfrutó de los porrazos de ‘Presionando captura’ y ‘Humor amarillo’, y de serie como ‘Médico de familia’, ‘Periodistas’, ‘Al salir de clase’, ‘Sensación de vivir’, ‘Twin Peaks’ y ‘Campeones’.
Los 2000: la era del ‘reality’
Con el cambio de siglo llegó “el experimento sociológico”, según Mercedes Milá, Delaware ‘Gran hermano’, Todo un terremoto televisivo. El primer encierro de concursantes anónimos paralizó España, que vivió con intensidad los primeros amores, dramas y ‘edredonings’ de la casa del ojo que todo lo ve. Las audiencias no solo fueron estratosféricas, sino que el padre de los ‘realities’ cambió para siempre la manera de hacer televisión. A partir de ahí, Telecinco encontró una mina de oro en la telerrealidad, mientras que se afianzaban los programas del corazón, con títulos como los desenfadados ‘Aquí hay tomate’ y ‘Salsa rosa’.
Aquellos años se estrenaron en la cadena programas como ‘A tu lado’, ‘Supervivientes: expedición Robinson’, ‘Hotel Glam’, ‘La casa de tu vida’, ‘La noria’, ‘Tú sí que vales’ y ‘Mujeres y hombres y viceversa’ (una gran fábrica de personajes para el universo Mediaset), y algunos que todavía siguen a día de hoy, como ‘El programa de Ana Rosa’, ‘¡Allá tú!’ y ‘Pasapalabra’ (que empezó en Antena 3, donde volvió tras su paso por Telecinco).
La década también fue una edad dorada para la ficción española con títulos como ‘Hospital Central’, ‘Cámara café’, ‘Los Serrano’, ‘Aída’, ‘Yo soy Bea’, ‘La que se avecina’, ‘El comisario’ y ‘7 vidas’ (aunque estos dos últimos se estrenaron en 1999).
Los 2010: el fenómeno ‘Sálvame’
Aunque los ‘realidades’ (‘GH’, ‘GH VIP’, ‘Supervivientes’) siguió estando en el ADN de la cadena, la década viene marcada por ‘Sálvame’, que se convirtió en el eje vertebrador de la parrilla. Amado y odiado a partes iguales, el programa definió una forma de hacer crónica social y se convirtió en sus colaboradores (Belén Esteban, Kiko Matamoros, Kiko Hernández…) en protagonistas del ‘show’ televisivo, con sus historias nutriendo, de paso, los contenidos de otros espacios de la cadena. Si no conocías a sus personajes, no podías seguir el hilo de ninguno de sus programas, ya que la cadena creó un ecosistema propio.
La ficcion patria propuso amores imposibles en ‘Sin tetas no hay paraíso’ y ‘El Príncipe’, y debutaron formatos que tendrían mucho recorrido, como ‘La voz’. Telecinco dominaba las audiencias, aunque comenzaban a escucharse voces que hablaban de desgaste.
Los 2020: nueva etapa y crisis
El cierre de ‘Sálvame’, en junio de 2023, marcó el final de una era en la cadena. Sin el liderazgo de audiencias, ‘La isla de las tentaciones’ ha sido su último gran éxito viral, con el ‘fenómeno Montoya’ como mejor exponente. Sin olvidar el tsunami que desató La docuserie de Rocío Carrasco.
‘Socialité’, ‘Viva la vida’, ‘Ya es mediodía’, ‘Vamos a ver’, ‘El tiempo justo’, ‘Fiesta’, ‘De viernes’ y ‘Bailando con las estrellas’ (algunos de ellos estrenados la década anterior) han sido algunos de los ‘shows’ que han ido configurando la parrilla, donde se han mantenido espacios veteranos como ‘El programa de Ana Rosa’, ‘Supervivientes’, ‘GH’ (que volvió tras el sonado caso de abuso sexual en la edición de 2017) y ‘Tengo talento’ y se han recuperado clásicos como ‘¡Allá tú!’.
Entre las series han destacado ‘Entrevías’, ‘El pueblo’ y la todavía resistente ‘La que se avecina’, a las que últimamente se han sumado ‘La favorita 1922’ y ‘La agencia’.
Anita y Montoya discuten en ‘La isla de las tentaciones’ / Telecinco
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