Para Santiago Diago, vicepresidente ejecutivo de operaciones de Aeroméxico, la clave ha estado en una fórmula clara, basada principalmente en dos pilares: tecnología y primeros vuelos. A ello se suma, subraya, la coordinación interna y externa que permitió ejecutar los cambios de manera consistente.
“Esto no hubiera sido posible sin la sinergia de todos los que laboran dentro de la compañía, así como con las autoridades”, señala Diago al explicar el alcance del reconocimiento obtenido en 2025.
La apuesta por la tecnología ha sido progresiva y medible. De acuerdo con cifras compartidas por la empresa, Aeroméxico invirtió 1.6 millones de dólares en tecnología durante 2025, monto que planea elevar a 6.7 millones de dólares en 2026, con la expectativa de profundizar las mejoras operativas alcanzadas hasta ahora.
Ese esfuerzo se apoya también en la renovación y expansión de la flota. En los últimos años, Aeroméxico incorporó principalmente aeronaves Boeing 787 Dreamliner y 737 MAX, y en marzo del año pasado sumó un Boeing 737 MAX-9, el avión número 100 de la familia 737 dentro de su portafolio.
Tecnología como sistema nervioso de la operación
Diago destaca que estas aeronaves cuentan con sistemas más confiables e integrados, capaces de ofrecer mayor margen de reacción ante eventos imprevistos en la operación diaria. La diferencia, explica, está en la capacidad de anticipación.
“Lo importante de estas aeronaves de última generación es que tienen computadores que permiten predecir comportamientos y fallas que llegan a ser transmitidas a nuestro centro de control y mantenimiento mucho antes de que el avión aterrice”, detalla el directivo.
“Apenas se detecta falla o alguna discrepancia en un parámetro, nuestro equipo puede por un lado predecir lo que va a suceder y segundo, prepararse para tener, por ejemplo, las refacciones y todo lo que hay que hacer antes de que el avión aterrice inclusive”, añade.
“Esa capacidad de análisis predictivo y de comunicación en tiempo real con el avión ayuda mucho y eso nos lo ofrecen las aeronaves de última generación”, explica.
