Al estilo de las mitas, los obrajes y haciendas
Retrocedemos en el tiempo, fines del siglo XVI, cuando en América y en el nuevo período de dominación colonial de la Real Audiencia de Quito, con la Encomienda que fue sustituida por la Mita, trabajo obligatorio de los indígenas varones adultos, Donald Trump hoy quiere lo mismo, comprar la isla con personas incluidas, como cuando en Ecuador se compraban las haciendas con indígenas, animales y todo, hasta bien entrados los 50.
Con esta nueva pretensión del presidente de Estados Unidos, que parece que vive en el pasado de finales de 1700 y todo 1800, “por las buenas o por las malas”, cuando el territorio de EE.UU. UU. era pequeñito, compró Alaska a Rusia; también Hawái; la cesión mexicana; Luisiana a Francia, 530.000 acres, en 1803, por 15 millones de dólares. Pero también a través de las guerras y mediante las invasiones.
Al mismo estilo de lo que en días pasados hizo con Venezuela, ahora quiere Groenlandia; que Rusia y China ni se acerquen, que no se les ocurre ir a por Groenlandia, Justifica que quiere este territorio por “seguridad nacional”, cuando es por motivos geoestratégicos, geopolíticos y, claro, por sus recursos, puesto que se está retirando el hielo por el cambio climático y la isla les abrirá las puertas hacia el Ártico y podrán navegar hacia aguas polares. El reino de Dinamarca ha puesto el grito en el cielo y la independentista Groenlandia dice que prefiere a Dinamarca que a Estados Unidos.
Trump abre una vez más otro frente con otro de los tantos conflictos; su justificación para poseerla es que ‘un barco estadounidense atracó por primera vez hace 500 años en Groenlandia’. Cuando sea suya, tendrá a los 56.000 groenlandeses, cual mitayos, fortaleciendo los obrajes, ya no de paños, sino de la explotación de las riquezas minerales del subsuelo, las que las pasarán a manos de las corporaciones. Tiene una ambición sin límites.
En una reunión frente a frente entre los ministros de exteriores de Dinamarca, Lars Lokke Rasmussen, y el independentista Jens Friedrick Nilsen de Groenlandia, con JD Vance y Marco Rubio, vicepresidente y secretario de Estado, respectivamente, se discutirá este asunto escabroso.
Estados Unidos mantenía descuidada una base espacial llamada Thule, ahora Pituffik, con unos cuantos soldados; Pretender posicionarse más decididamente en toda Groenlandia, lo que ha molestado al reino de Dinamarca, a los propios groenlandeses, a europeos, a Rusia y China.
Trump no ha dejado de mantener la atención del mundo sobre él, principalmente en este período presidencial; Dado su carácter y ego, está encantado incomodando al Planeta.
Mercedes Regalado
