Senegal no está tranquila ante la final de la Copa de África. En vísperas del partido, que disputan Rabat este domingo a las 20 horas antes marruecosel país anfitrión, la federación senegalesa emitió un comunicado en el que denunciaba que la organización no respetaba los protocolos de seguridad para su delegación.
“La Federación Senegalesa de Fútbol (FSF) denuncia la ausencia manifiesta de dispositivos de seguridad adecuados a la llegada de nuestra selección a la estación ferroviaria de Rabat. Esta deficiencia expuso a los jugadores y al cuerpo técnico a la proximidad de los hinchas locales, algo que se aleja de los estándares de una competición de esta envergadura y de una final continental”, explicaron.
El combinado senegalés, apodado los Leones, tuvo también dificultades de alojamiento, de menor rango del esperado: “En cuanto a la logística hotelera, la Federación informa que ha interpuesto una protesta oficial. Tras esta diligencia, un establecimiento hotelero de cinco estrellas fue finalmente atribuido a nuestro equipo, garantizando las condiciones para la disputa de la final”.
Los jugadores, en peligro
En la rueda de prensa, el seleccionador papa thiaw se mostró firmemente disconforme con todo lo que rodea la final: “Lo que pasó ayer es anormal. Un equipo como Senegal no puede simplemente caer y encontrarse en medio de una multitud como esa. Los jugadores estaban en peligro. Cualquier cosa podría haber pasado, enfrentándose a una gente con malas intenciones”.
Los inconvenientes se trasladaron al lugar de entrenamiento antes de la final. “La FSF notificó su rechazo a tener que entrenar en el complejo Mohamed VI. Esta decisión se debe a que estas instalaciones constituyen la base del equipo rival, lo que plantea una cuestión de equidad deportiva”, criticó.
La delegación de Senegal denunció que presentó una queja en la Confederación Africana por considerar insuficientes la cantidad de entradas que les entregaron para vender a sus aficionados, que varía con respecto a las que obtuvieron en las semifinales.
