Luis Eduardo López, popularmente conocido como Luisé, falleció la mañana de este sábado 17 de enero, a los 97 años, en su casa, según confirmaron sus familiares. Fue uno de los caricaturistas más reconocidos del país y una figura clave del periodismo gráfico colombiano durante más de cinco décadas.
Nacido en Palmira, Luis Eduardo López será despedido en esa ciudad. Sus familiares señalaron que la velación tendrá lugar en la sala de Los Olivos.
A lo largo de su carrera, Luisé plasmó los acontecimientos políticos, sociales y culturales más relevantes de Colombia. Solo en los últimos 25 años realizó más de 9.000 caricaturas, un trabajo que lo convirtió en referente para generaciones de lectores y periodistas.
Su obra retrató a presidentes, dirigentes políticos, deportistas y otras figuras públicas desde un humor irónico, pero respetuoso. Con cada caricatura, capturó también el contexto social y político del momento.
Quienes compartieron con él la sala de redacción destacan su trato respetuoso, la disciplina con la que asumía el trabajo diario y su capacidad para decir mucho con pocos trazos, sin necesidad de estridencias.
En 2018, cuando cumplió 90 años, su trayectoria fue reconocida por El País de Cali con un homenaje que mostró su día a día como caricaturistauna mirada íntima a la rutina con la que desarrolló su trabajo durante décadas.
En su entorno más cercano, Luisé es recordado por su carácter alegre y su sentido del humor. Sus familiares lo describen como una persona afectuosa y siempre dispuesta a la broma. Una de sus nietas cuenta que solía jugar con su propia edad: aunque nació el 24 de marzo de 1928, su cédula consignaba el 24 de mayo de ese mismo año, una anécdota que él relataba con picardía.
En su cuenta de Instagram, Vladoo lamentó el fallecimiento de Luisé y le dedicó un emotivo mensaje:
“Luisé pertenecía a una generación de grandes dibujantes que marcaron una época en distintos periódicos colombianos, especialmente en EL TIEMPO, donde sus trabajos fueron ampliamente difundidos. Al igual que sus compañeros Hernán Merino y Hernando Turriago (Chapete), Desarrolló un estilo único para reflejar la realidad social, política y económica de buena parte del siglo XX en Colombia. Sus trazos combinan la bondad de la intención con la acidez de la crítica, un sello indispensable en toda buena caricatura. Tuve la fortuna de compartir con él un período importante de mi vida, cuando trabajamos juntos en el diario @elpaiscali, a comienzos de los años 90. Nos deja como legado su obra, su ejemplo y la bonhomía que siempre lo caracterizó. Guardo en mi corazón valiosos recuerdos de Luisé y una inmensa gratitud”.
REDACCIÓN VIDA DE HOY