Sábado 18 de enero de 2025. Tempranas alarmas alertan a directivos y periodistas del sector de las telecomunicaciones. Apenas unas horas antes, el presidente de Telefónica, José María Álvarez Pallete, había recibido la noticia de su destitución al frente de la compañía tras más de 26 años de servicio, los últimos 9 como presidente y primer ejecutivo.
La decisión llegaba tras el período accionarial más convulso de para Telefónica: entrada por sorpresa en el capital del fondo saudí STC, reacción política que cristalizó con la vuelta del Estado, a través de la SEPI, a la operadora y culminó con el nombramiento de Marc Murtra como presidente de la compañía entre críticas sobre su supuesta falta de independencia.
Salida de América Latina
Un año después, Mutra ha conseguido evaporar aquellos discursos. Los accionistas de Telefónica, que apoyaron en un 90% su nombramiento, han dejado de ser noticia y hasta los más críticos parecen haber pasado esta página. Si de algo se habla en torno a Telefónica en los últimos meses es sobre su negocio, perspectivas y evolución bursátil.
Ingeniero industrial formado en el Reino Unido, Murtra ha dado muestras de una flema británica imperturbable ante las críticas recibidas y desde su llegada a Telefónica se enfocó en el negocio con luces largas. Apenas había pasado un mes desde su nombramiento y el 24 de febrero anunciaba una decisión que su predecesor había evitado a toda costa, vender uno de los negocios en Latinoamérica con pérdidas. Murtra cometió la desinversión en Argentina, una operación que reportó 1.080 millones de euros de minusvalías.
ERE para más de 5.500 empleados
En la misma línea, ha comenzado la venta de los negocios en Perú, Uruguay y Ecuador. En proceso avanzado está la de Colombia y el cartel de “se vende” cuelga en los negocios de México, Chile y Venezuela. Las operaciones cerradas hasta ahora suman más de 2.200 millones en pérdidas que Murta ha dado por necesarias para reducir riesgos y enfocar el negocio de Telefónica en países estratégicos para impulsar su proyecto: España, Reino Unido, Alemania y Brasil. “El objetivo es simplificar la estructura de la compañía y enfocar los esfuerzos en países y negocios de futuro. No dudaremos en tomar decisiones difíciles si eso beneficia a Telefónica”, ha explicado el directivo en sus encuentros con inversores.
Un argumento que también trasladó a sus empleados tras acómetro una de las reestructuraciones más voluminosas en la empresa, que se ha saltado con la salida pactada de 5.500 empleados y un coste de 2.500 millones. “Hay decisiones que son buenas para la compañía aunque no lo sean para algunas de las personas de la compañía”, ha comentado.
Nuevo líder, nuevos equipos.
Pausada pero contundente ha sido también la reforma de la cúpula directiva. Desde el primer nombramiento de Emilio Gayo como consejero delegado en sustitución de Ángel Vilá, nada más asumir el poder, hasta la salida en diciembre de Laura Abasolo, mano derecha de Pallete y responsable de las finanzas y el negocio en Hispanoamérica, sustituida por el experto en fusiones y adquisiciones Juan Azcue.
Murtra ha renovado toda la cúpula ejecutiva y el consejo de administración con directivos de su confianza para afrontar el 2026 centrado en transformar la empresa de telecomunicaciones en una organización capaz de dar la vuelta a la tendencia deflacionista de precios del sector y reorganizar su oferta con productos y servicios que generen valor (la nube, ciberseguridad, IoT y soluciones digitales para empresas).
Un plan estratégico
Una hoja de ruta que plasmó en el plan estratégico Transform & Grow presentado el 4 de noviembre, acompañada de un drástico recorte del dividendo que pese a los compromisos financieros de mantener el rating y crecer hasta un 3,5% en 2030, lejos de convencer a los mercados ha borrado la recuperación de la acción desde su llegada para dejar el cómputo del año con un descenso del valor que roza el 15%. Convencer a los mercados será el reto de Murtra, como lo fue para su predecesor. A quien sí parece convencer es a los clientes. Al menos en España. 2025 ha sido el mejor año en captación, casi 200.000 nuevos clientes, robados incluso a la hasta ahora intocable Digi.
Fusiones para ganar tamaño
Marc Murtra se estrenó en sociedad en el Mobile World Congress de Barcelona del 2025 enarbolando el discurso de la necesidad imperiosa que tiene Europa de que sus empresas de telecomunicaciones ganen tamaño para competir con los gigantes tecnológicos estadounidenses y asiáticos. Un argumento que su predecesor también había defendido, pero las palabras de Murtra desatan rumores -que continúan- sobre el supuesto interés de Telefónica por hacerse con el negocio de su competidora Vodafone, que se ha dejado querer y ha incrementado su valor en el mercado. Está por ver si esa operación se materializa o Murtra atacada en otro mercado menos caliente pero más interesante para Telefónica como es Alemania, donde según los analistas una fusión con 1&1 podría reportar un fuerte crecimiento. Se espera una resolución para este 2026
