Las acciones del Banc Sabadell son las que peor evolución han tenido en bolsa desde que finalizó sin éxito la opa del BBVA sobre el banco catalán. En estos tres meses que se cumplieron el viernes, las acciones del Sabadell han subido un 0,3%, mientras que las del BBVA lo han hecho un 33,3%. El resto de valores bancarios de la bolsa española se han revalorizado más en ese periodo que el Sabadell, pero menos que el BBVA. Los títulos del banco catalán también han evolucionado peor que el Ibex, el índice que agrupa a las 35 mayores empresas cotizadas españolas, como se aprecia en el gráfico.
Todos los cálculos están hechos sin tener en cuenta el reparto de dividendos. Jaume Puig, director general del Grupo GVC Gaesco, señala que “el dividendo es la rentabilidad real porque el día que se paga en realidad las acciones suelen caer”. Si se tiene en cuenta el dividendo para calcular la revalorización de las acciones, el Sabadell sube algo más de un 2,5% tras el fin de la opa mientras que el BBVA lo hace un 35,3%.
Teniendo en cuenta el dividendo, el Sabadell se revaloriza un 2,5% y el BBVA un 35,3%
La situación es también más favorable para el BBVA si se analiza la evolución en el mercado desde que se filtró el interés del BBVA por el Sabadell a finales de abril del 2024, hace casi dos años. En esos meses, la evolución de las acciones del Sabadell es la peor de todos los bancos españoles cotizados, como se aprecia en el gráfico. A pesar de que las acciones del banco catalán estuvieron durante casi un año y medio algunas a la presión de una opa en marcha, el BBVA se ha revalorizado más desde que empezó el proceso. En ese periodo, los títulos de la entidad vallesana crecieron un 86% y los del BBVA, un 92%.
Fuentes del Banc Sabadell explican que la acción “se recuperó en tan solo diez sesiones del efecto del resultado de la opa hostil”. El día 16, que fue cuando a cierre de mercado se conoció que el BBVA desistía de la opa, las acciones cotizaban a 3,23 euros. El viernes pasado cerróon a las 3,24. Las mismas fuentes añaden que “la perspectiva de los analistas es que cuando descontamos el dividendo de TSB, Sabadell está cotizando a unos múltiplos por debajo de sus comparables, es decir, que nuestra acción tiene recorrido al alza”.
En el marco de la estrategia para defenderse de la opa del BBVA, el Sabadell ofreció devolver al accionista buena parte del beneficio obtenido con la venta de la filial británica TSB al Santander. La respuesta del BBVA al fracaso de la opa fue proponer una recompra de acciones propias por valor de casi 4.000 millones de euros. Con ese dinero, el BBVA podría adquirir algo más del 3% de las acciones del banco.
La opa decayó al no conseguir los apoyos suficientes, ya que sólo un 25,47% de los accionistas acudieron a la oferta. Una de las razones fue la posibilidad de que hubiera una segunda opa en efectivo. No obstante, el resultado fue una sorpresa prácticamente para todos, ya que nadie se esperaba que no se alcanzara un 30% de aceptación como mínimo.
Los minoritarios apenas acudieron a la opa. Tampoco sirvió como reclamo para los inversores la postura del primer accionista del Sabadell, David Martínez, de acudir a la opa y recomendar al resto de accionistas que también lo hicieron. Una semanas después de que decayera la opa, Martínez abandonó el consejo, si bien actualmente continúa como uno de los accionistas más destacados.
Tras la opa, el BBVA anunció que aprovecharía el nuevo escenario que se le abriría para acelerar su estrategia y centrarse en sus “ambiciosos objetivos financieros”. El consejo de administración del banco que preside Carlos Torres reafirmó de forma unánime su compromiso con el nuevo plan estratégico y los objetivos financieros para el periodo 2025-2028. La entidad prevé disponer de 36.000 millones de euros para distribuir entre sus accionistas hasta el 2028. A corto plazo, contará con aproximadamente 13.000 millones de euros disponibles para repartir dividendos o recomprar acciones. La estrategia postopa del Sabadell, que preside Josep Oliu, pasó por reafirmar la hoja de ruta del banco en solitario, que contempla distribuir 6.500 millones de euros en dividendos (el 40% del valor del banco) en los próximos meses manteniendo los niveles de solvencia en el 13%.
