La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de los Estados Unidos aprobó el 9 de enero de 2026 una clave de expansión para SpaceX, al autorizar 7.500 satélites adicionales de segunda generación (Gen2) para su red Enlace estelarque elevará el total autorizado a 15.000 unidades.
Bajo la dirección de Brendan Carrpresidente de la FCC, esta decisión a favor de Starlink busca liderar la “carrera del gigabit satelital”, fortaleciendo la competencia en banda ancha y cerrando brechas digitales globales.
Los nuevos satélites operarán en bandas Ku, Ka, V, E y Wcon órbitas reducidas entre 340 y 485 km de altitud, lo que minimiza la latencia y beneficia directamente al usuario final de Starlink con conexiones más rápidas y estables.
Detalles técnicos de la aprobación para Starlink
La resolución de la FCC no solo amplía la constelación de Starlink, sino que elimina restricciones previas sobre superposición de cobertura, permitiendo maximizar la capacidad de datos. SpaceX podrá actualizar los satélites Gen2 con tecnologías avanzadas, incluyendo soporte para Servicio Fijo por Satélite (FSS) y Servicio Móvil por Satélite (MSS), lo que habilita conectividad directa a celulares (Direct-to-Cell) fuera de los EE.UU. y cobertura suplementaria dentro de ese país.
Las bandas de frecuencia representan un avance crucial. Las tradicionales Ku y Ka manejan el horrible tráfico usuario-satélite, mientras que V (40-75 GHz), E (71-86 GHz) y W (75-110 GHz) se destinan principalmente a enlaces de redes de retorno (“backhaul”, en inglés) entre satélites y estaciones terrestres.multiplicando la capacidad por hasta cuatro veces por satélite. Estas bandas permiten un rendimiento masivo de Starlink, esencial para velocidades proyectadas de hasta 1 Gbps por usuario y latencias por debajo de 20 ms, comparables a la fibra.
Las nuevas órbitas, entre 340 km y 485 kmreduce el tiempo de permanencia de satélites defectuosos en órbita y acortan la latencia, ya que la distancia al suelo es menor. SpaceX debe desplegar el 50% de los nuevos satélites para Starlink para diciembre de 2028 y el resto para 2031, con informes estrictos sobre colisiones y desorbitación.
La carrera global por Internet satelital
Carr, al frente de la FCC desde la inauguración de 2025, enfatizó: “Al autorizar 15.000 satélites nuevos y avanzados, la FCC ha dado luz verde a SpaceX para entregar capacidades de banda ancha satelital sin precedentes”. Esta aprobación posiciona a EE.UU. por delante de competidores como Porcelana en una carrera por dominar el mercado satelital valorado en cientos de millas de millones.
La decisión equilibra la innovación con los riesgos orbitales, posponiendo los restantes 14.988 satélites Solicitados para monitorear la congestión. Para finales de 2026, con lanzamientos acelerados vía Starship, la densidad orbital podría revolucionar la conectividad vía Starlink, especialmente en regiones subatendidas.
Adiós a las zonas muertas
En los EE.UU., Starlink Gen2 eliminará “zonas muertas” rurales, donde el 20% de la población carece de banda ancha confiable. Con mayor densidad satelital, competirá directamente con fibra óptica, ofreciendo 1 Gbps.
La conectividad móvil Direct-to-Cell de Starlink complementará redes terrestres en desastres o eventos masivos, integrándose con operadores como T-Mobile. Las empresas agrícolas usarán monitoreo en tiempo real, mientras que la latencia baja habilitará juegos y videollamadas fluidas.
Gigabit desde el espacio: Beneficios para el usuario
Órbitas sub-500 km cortan la latencia en un 20-30% versus Gen1 (550 km), acercando el ping a 15-20 ms. Bandas V y E, con su ancho de banda masiva, soportan picos de demandaresolviendo la congestión en Gen1 de Starlink.
Para el usuario final de Starlink, significa transmisión 8Krealidad virtual remota y telemedicina sin interrupciones. En movilidad, aviones, barcos y autos ganan Internet con velocidades de gigabit, transformando industrias como logística y transporte.
El impacto en la Argentina
La Argentina representa un caso emblemático del potencial global de esta aprobación. Actualmente, Starlink ofrece aviones Residencial Lite (50 Mbps, por alrededor de 30.000 pesos por mes) y Estándar (100-200 Mbps, por alrededor de 50.000 pesos por mes), pero enfrenta saturación en el área metropolitana de buenos aires (AMBA), y las provincias de Córdoba y Buenos Aires, con listas de espera por capacidad limitada.
Para finales de 2026, con 15.000 satélites Gen2 en órbitas bajas, la densidad orbital resolverá esto: un productor en Salta monitoreará cultivos con datos gigabit en tiempo real vía Starlink; un turista en Tierra del Fuego subirá videos 4K sin demoras.
En la agroindustria, clave para el PBI, sensores de internet de las cosas (IoT, sigla en inglés) en campos del Noroeste argentino (NOA) optimizarán riego y cosechas vía banda ancha satelital de alta capacidad de Starlink.
La minería en la Puna jujeña y en la cordillera de los Andes salteña ganará conectividad robusta vía Starlink para perforadoras autónomas y drones, superando altitudes donde las torres fallan. En la Patagonia, el turismo en ushuaia y el calafate Ofrecer aplicaciones de realidad aumentada, atrayendo más visitantes. Zonas de alta demanda como la Capital Federal o Córdoba, saturadas hoy, recuperarán velocidades.
La brecha digital argentina, con 40% sin banda ancha fija, se cerrará: escuelas rurales en Chaco o Formosa tendrán clases virtuales gigabit, impulsando la equidad educativa. El Ente Nacional de las Comunicaciones (Enacom) podría acelerar aprobaciones para Direct-to-Cell, integrando Starlink con redes de telefonía móvil de cuarta y quinta generación (4G y 5G).
La conquista de las bandas V y E.
La banda V (40-75 GHz) y E (71-86 GHz) son fundamentales: su espectro amplio soporta terabits por segundo en backhaul, descongestionando Ku/Ka para los usuarios. En la Argentina, donde las puertas de enlace (“gateways”, en inglés) son escasas, enlaces inter satélite vía banda E reducirán dependencia de estaciones terrestres. Estos backhauls permiten ~4x más capacidad por satélite, escalando a gigabit masivo sin saturación.
La aprobación impone salvaguardas: SpaceX reportará maniobras y desechoscon pausa si los riesgos superan los umbrales. En órbita baja, las colisiones crecen, pero las altitudes reducidas aceleran la desorbitación en semanas.
Hacia 2030, el gigabit satelital universal redefinirá el trabajo remoto y la inteligencia artificial (IA) distribuida, pero exige gobernanza orbital global. La era del Internet desde el cielo mediante Starlink apenas comienza.
