Carlos Alcaraz ha iniciado el Open de Australia con buen pie: ganando en tres sets al australiano Adam Walton (6-3, 7-6(2), 6-2) en su primer examen por la conquista de un título que todavía se le resiste. Tras el partido, el murciano ha contado cómo ha sido su rutina diaria en pretemporada.
“Me gusta quedarme en casa. Entreno toda la mañana. Normalmente empiezo a las 9 y termino a las 2:30… a veces a las 3. Toda la mañana estoy entrenando tanto el físico como en la pista”, ha comenzado explicando el de El Palmar en la entrevista a pie de pista.
“Por la tarde, casi todas las tardes las tomo libres para hacer lo que quiero: Estar con la familia, con amigos, jugar a juegos de mesa y relajarme en casa. Para mí, no hay mejor manera de recargar las pilas que estar en casa con la gente con la que te gusta pasar tiempo. Así lo hice”, ha apuntado.
Asimismo, Alcaraz ha valorado su partido ante el australiano en declaraciones a Eurosport: “Adam ha jugado un gran tenis; lo prefiero así, que me ponga en dificultad, que me ponga manifestaciones largos, que me dé mucho ritmo… Hoy ha sido un partido de bastante ritmo, pero todavía básicamente y también mentalmente tenemos que ir adaptándonos a aguantar este tipo de partidos. Poco a poco lo vamos a ir cogiendo de una buena manera”.
En este sentido, el murciano recordó que el encuentro no ha sido “nada sencillo”. “Los primeros partidos de los ‘Grand Slams’ nunca son fáciles. Ha mi primer partido oficial de la temporada; Veníamos entrando muy bien, con las cosas claras de lo que teníamos que hacer. Hoy ha sido un partido con altibajos también, de nivel a veces muy bueno y otras, menos bueno, con situaciones difíciles”, manifestó.
“Es bastante bueno en un primer partido solventar este tipo de situaciones. Pero en general, ha ido muy bien, tres sets, horas en pista, ritmo de competición de nuevo… Estoy contento de avanzar y de tener mi primera victoria de la temporada”, continuó.
“En la pretemporada, el ritmo de entrenamientos es muy exigente, pero te falta ese ritmo de competición. Da igual las horas que entrenes, da igual lo fuerte que entrenes, que al final la tensión, los nervios, los momentos difíciles de un partido no lo puedes asemejar en los entrenamientos, y eso es lo que realmente luego te fatiga, te cansa, sobre todo mentalmente. Poco a poco hemos ido cogiendo una buena sensación en el partido”, finalizó.
