Las ansias de petróleo envenenan los sueños, invaden países y llenan los bolsillos. A Pasolini, ‘Petróleo’, su libro inconcluso, puede que le costara la vida. Les situúo: El 1 de noviembre de 1975, el periodista, escritor y político Furio Colombo entrevista a Pier Paolo Pasolini. Casi al final de la conversación el cineasta confiesa: “Todos saben que yo pago mis experiencias personalmente. Quizás soy yo quien se equivoca. Pero sigo diciendo que estamos todos en peligro”. Pocas horas después de este encuentro, Pasolini fue asesinado.
Su muerte, aún sin aclarar oficialmente, dejó inconcluso ‘Petróleo’, el libro que él pretendía que fuese un ‘Satiricón’ moderno de 2.000 páginas. Recientemente, al hilo del aniversario de la desaparición del cineasta, escritor y pensador italiano, se ha publicado de nuevo en español esa obra, con una cuidada traducción de Miguel Ángel Cuevas para la editorial Nordica Libros. Tal vez la inclusión en el volumen de los estudios de Walter Siti y Maria Careri habrían arrojado algo más de luz sobre un texto realmente singular, tanto en su estructura como en su lenguaje y, por supuesto, en su contenido. Publicada por su editor como novela en 1992, Pasolini pretendía que ‘Petróleo’ fuese presentada como “la edición crítica de un texto inédito”. Con todo, es una gran aventura transitar por este texto fragmentario y heterogéneo, pero con trama, que ofrece una síntesis del pensamiento estético y ético de su autor. y que se revuelve contra la retórica del poder. Una especie de palimpsesto atravesado, como anota Raquel Olea, en ‘Estética y política en la escritura de Pier Paolo Pasolini’, por “los registros de la oralidad, la solemnidad de la tragedia, la alegría de la fiesta y la sexualidad libre”. Una escritura salvaje, deudora de las tradiciones literarias, políticamente explosiva y sexualmente perturbadora, penetrada tanto por la mitología (‘Jasón y los argonautas’) como por la obra de autores como El Marqués de Sade. ¿’Petróleo’ le costó la vida a Pasolini? Para el mencionado Walter Siti, es posible relacionar el asesinato con la trama de la novela (que alguien debió de filtrar), pero también con los artículos que Pier Paolo publicó en prensa, recogidos en los libros ‘Escritos corsarios’ y ‘Cartas luteranas’.
Pero, ¿quién mató a Pasolini? Hace dos años se publicó la traducción al español de ‘Pasolini, masacre de un poeta’ (Malpaso), de la periodista Simona Zecchi, que ahora vuelve a la actualidad. Se trata de un trabajo de investigación incompleto y detallado, que mereció el premio Marco Nozza. Zecchi indaga en los archivos judiciales, entrevista a quienes pueden aportar datos confiables, contrasta y cruza información, y Situa el caso Pasolini en las cloacas del Estado, los estercoleros de la corrupción, la ambición de los poderosos y las muertes de periodistas y del primer presidente de la empresa nacional italiana de hidrocarburos, en la Italia de los años de plomo. Solo un joven delincuente (Giuseppe Pelosi) fue acusado de la muerte (atroz y despiada) del cineasta, pero la conclusión de la periodista es clara y rotunda: su asesinato fue tribal, pactado y ejecutado por neofascistas y jóvenes criminales manipulados.
James Yorkston, el ingenio grabando con amigos / PE
De millonarios, trabajadores que se dejan la piel y la vida en las plataformas petrolíferas de Texas, de negociantes y matones alrededor del llamado oro negro trata, por otra parte, la serie de televisión ‘Landman: un negocio crudo’ (SkyShowtime), creada por Taylor Sheridan (‘Yellowstone, alcalde de Kinsgton’) y cristian wallaceque ahora ofrece su segunda temporada. También narra las vicisitudes cotidianas, fuera del trabajo, de los protagonistas, encabezados por Tommy Norris (al que da vida un genial Billy Bob Thornton), cuyas sentencias son gozosamente brutales. Solo puedo decirles que la vean si pueden, y que la segunda temporada se expande con el mayor protagonismo del personaje que interpreta Demi Moore y las incorporaciones de Sam Elliot y Andy García. Por cierto: solo a un tipo como Sheridan se le ocurre llamar a un caballo ‘Noche oscura del alma’, como el poema de San Juan de la Cruz.
Brillante, no; lo siguiente. Así es la interpretación que Rufus Wainwright hace de un puñado de canciones de Kurt Weill, compositor de lujo en la República de Weimar (1918-1933) y en su posterior exilio en Estados Unidos. Eso ocurre en el disco ‘I’m Stranger Here My Self’. Wainwright Does Weill’ (Thirty Tigers / Popstock!), título en cuya segunda parte bromea con la frase “Wainwright lo hace bien”. El álbum está registrado en directo en Los Ángeles, con la Pacific Jazz Orchestra, y es un espléndido compendio de pop, jazz y cabaret, en el que la entonación y el fraseo de Rufus arrebatan. ‘September Song’, ‘Yukali’, ‘Fürchte Dich Nicht’, ‘Je ne t’aime pas’, ‘Zuhälterbalade’ (con Viola Odette Harlow), ‘Surabaya Johnnyy Mack The Knife’ son solo algunos ejemplos de una apuesta ejemplar.

Franco Deterioro, un cantor singular y necesario / PE
cuando James Yorkston actuó en Zaragoza en 2023 estrenó la canción ‘Conmigo, Contigo’. Ahora encontramos esa pieza en ‘Songs For Nina And Johanna’ (Domino / Music As Usual), su álbum más reciente, en el que cantan Nina Persson (The Cardigans) y Johanna Söderberg (él canta en solitario ‘Where’s The Time?’) y miembros participantes de The Second Hand Orchestra. De alguna forma este disco continúa la propuesta de ‘The Great White Sea Eagle’, su predecesor, con un hermoso catálogo de pop y folk de cámara, transcrito en ingeniosas, melancólicas, divertidas e inesperadas canciones. James es mucho James, aunque intente disimularlo rodeándose de amigos.
El Universo creó una Franco Deterioro (uno de los alias artísticos de Daniel Clemente, artista singular e incomparable) y rompió el molde para evitar imitaciones. es ‘Realmente digno’ (Misellable Records) revisa en muy buena compañía viejas canciones dándoles, si cabe, más lustre del que su talento ya desplegó en su día.
